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17/10/25

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FINLANDIA, 2025


TÍTULO ORIGINAL: Delivery run
DIRECTOR: Joey Palmroos
GUION: Joey Palmroos, Anders Holmes
REPARTO: Alexander Arnold, Liam Collins, Joey Palmroos 
DURACIÓN: 84 minutos

DOS ESTRELLAS EN GLOVO



Estamos ante una de esas propuestas que te piden que apagues el cerebro para disfrutarlas y pongas el piloto automático. En Delivery Run no hay mensaje oculto que descifrar, personajes con tres capas de profundidad ni una trama diseñada para que al terminar la película nos quedemos mirando al techo preguntándonos qué cojones acabamos de ver. Aquí hay un repartidor de comida, un camión quitanieves y una persecución a vida o muerte. Y listo.

Es tan sencilla como directa, echar a correr, conducir y sobrevivir mientras un enorme quitanieves se convierte en una máquina de matar con ganas de triturarte bajo su maquinaria. Sabe perfectamente qué quiere ser y no pretende disfrazarse de nada más. Es un thriller de sobremesa de manual, de esos que te encuentras una tarde cualquiera haciendo zapping y que, si estás en el estado mental adecuado, te pueden proporcionar hora y media de entretenimiento sin necesidad de activar demasiado las neuronas.

El problema es que, una vez aceptadas sus reglas, tampoco hay demasiado más que rascar. Los personajes apenas tienen recorrido, las motivaciones son bastante funcionales y la película no se molesta demasiado en profundizar en aquello que ocurre más allá de la persecución. Todo está al servicio del siguiente susto, la siguiente maniobra peligrosa o el siguiente intento de escapar de la máquina.

Y ahí está su principal virtud y su mayor defecto, Delivery Run va al grano, pero el camino tampoco tiene demasiadas cosas que ofrecer. Se disfruta mientras dura, funciona como entretenimiento ligero y consigue que quieras saber cómo terminará la persecución, pero en cuanto aparecen los créditos finales ya empieza a evaporarse de la memoria. Es cine de usar y tirar, sin mayores pretensiones y sin demasiadas ganas de dejar huella.

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