27/3/16

CALLE CLOVERFIELD 10



ESTADOS UNIDOS, 2016

TÍTULO ORIGINAL: 10 Cloverfield Lane
DIRECTOR: Dan Trachtenberg
PRODUCTOR: J.J. Abrams, Lindsey Weber
GUIÓN: Josh Campbell, Matthew Stuecken, Damien Chazelle
REPARTO: John Goodman, Mary Elizabeth Winstead, John Gallagher Jr.
DURACIÓN: 103 minutos
VALORACIÓN7.5/10

CLAUSTROFOBIA MONSTRUOSA



Hace unos dos meses nos despertamos con una noticia bomba, había una secuela para Monstruoso producida por J.J.Abrams y no tendríamos que esperar demasiado para  verla porque ya estaba rodada y preparada para su estreno sin que se hubiera filtrado ni la más mínima noticia sobre su existencia. Esta impermeabilidad es digna de elogio a estas alturas en que los rumores sobre las películas aparecen meses antes del inicio de sus rodajes y se conozcan sus castings, sus directores y hasta se spoilee con su contenido.

En este caso se nos ofreció la mínima información posible, un par de posters, un casting con tres nombres y un trailer que nos descolocaba por completo ya que en él no se apreciaba ninguna de las características de Monstruoso, ni found footage, ni caos, ni por supuesto monstruos. Con esta escasa información decidimos desmarcarnos de las hordas de personas que entraban en la sala de Batman vs Superman y tomamos el camino correcto para disfrutar de esta pequeña joya titulada Calle Cloverfield 10.


Ver Calle Cloverfield 10 sin apenas información previa sobre ella es la mejor experiencia posible, por eso en esta crítica no vamos a revelar ningún detalle sobre su trama, y es que uno de sus puntos fuertes es la capacidad de jugar continuamente con el espectador con la ambigüedad de lo que vemos en pantalla, cuando creemos que algo es de una manera ¡zasca! te hacen cambiar de opinión a base de golpes de efecto una y otra vez. Y esto sin duda tiene un gran merito ya que a priori todos tenemos claro que es lo que va a suceder estando la película inspirada en el universo de Monstruoso, pero ni eso que parecía seguro se salva de las dudas continuas que irán surgiendo durante su metraje.

La atmosfera es angustiosa, tensa y claustrofóbica. Prácticamente toda la película se desarrolla en un bunker subterráneo en el que tendrán que convivir sus tres personajes. Esta convivencia resulta muy incómoda ya que desconfían unos de otros y no están claras cuáles son sus intenciones en ningún momento.


Esta atmosfera malsana se crea gracias a unas excelentes actuaciones de su trío protagonista, en especial John Goodman. Goodman ofrece una actuación soberbia llevando la ambigüedad de la película a su propio personaje siendo el punto de máximo interés cada vez que aparece en pantalla. Por su parte Mary Elizabeth Winstead crea un personaje totalmente creíble, con muestras de fragilidad pero con un espíritu luchador que le llevara a descubrir la realidad de lo que está sucediendo afuera. El tercero en discordia es John Gallagher Jr. que pese a tratarse de una película con tres únicos personajes tiene un rol mucho más secundario al que sabe adaptarse y sacarle partido cuando la situación lo requiere.

Técnicamente Calle Cloverfield 10 es impecable en muchos aspectos y destaca la habilidad del debutante Dan Trachtenberg tras las cámaras y la excelente banda sonora de Bear McCreary.


Con todos estos puntos a favor os preguntareis porque no le hemos puesto una nota superior a la película si parece que todo encaja a la perfección y que técnicamente está por encima de la media… pues la solución está en su desenlace. Para el final Calle Cloverfield 10 se guarda una sorpresa de proporciones mastodónticas, una escena que te la planta delante de la cara diciendo “esto es lo que hay si te gusta bien y si no también” y se queda tan ancha. No es un mal desenlace, pero no encaja con el tono que hemos visto anteriormente y no redondea la película para que llegue a la excelencia que se le presuponía durante muchos minutos.

Sin duda Calle Cloverfield 10 ha sido la gran sorpresa en este primer trimestre de 2016, una película que ha estado encerrada en un bunker hasta el momento de su estreno y que nos ha explotado en la cara de manera sorprendente, con su potente tensión y claustrofobia y su alocado desenlace.