24/9/16

KNUCKLEBONES



ESTADOS UNIDOS, 2016

TÍTULO ORIGINAL: Knucklebones
DIRECTOR: Mitch Wilson
PRODUCTOR: Dirk Hagen, Mitch Wilson
GUIÓN: Mitch Wilson
REPARTO: Justin Arnold, Tom Zembrod, Katie Bosacki
DURACIÓN: 85 minutos
WEB: http://www.knucklebonesmovie.com/
IMDB: http://www.imdb.com/title/tt3204254/

VALORACIÓN5/10


KNUCKLEBONES, KNUCLKEBONES… ♪♫




Después de sufrir una experiencia cercana a la muerte, Neesa Avery ha ido literalmente al infierno y ha vuelto. Cuando ella y un grupo de amigos descubren un antiguo juego de dados escondido detrás de una pared en una fábrica abandonada durante Segunda Guerra Mundial, se desata a través de tabas un poderoso demonio.

Lo primero y lo más importante que hay que saber antes de sentarse a ver Knucklebones es que ni de lejos estamos delante de lo que será una buena película. Desde el primer minuto se deja bastante claro y no creo que hagan falta más de cinco para saber si debemos seguir viéndola o, si por el contrario, lo mejor es pararla y borrarla del disco duro antes de perder una hora y veinte que podríamos aprovechar mejor echándonos una siesta.

Reconozco que yo no le pido demasiado a un slasher, de por si es un subgénero creado (o eso pienso yo) específicamente para los que no somos demasiado exigentes a la hora de ver una buena matanza y podemos disfrutar viendo la misma fórmula una y otra vez. Dentro de los slasher, muy de vez en cuando, encontramos algún título algo más fresco de lo normal o que destaca por encima de la media, pero me temo que ese no es el caso de Knucklebones.


Esta cinta no pasa de ser un slasher barato de serie B/Z (con esto siempre ando perdido pero creo que tira más a lo segundo) que por cuatro tonterías (y por qué la tarde que la vi supongo que estaría muy aburrido) he decidido aprobar a pesar de tener más fallos que aciertos.

La película arranca con un prólogo/prólogos que no son demasiado esperanzadores en cuanto a la calidad de la misma (tanto técnica como artísticamente la cinta grita a barata por los cuatro costados) pero que al ser solo el principio uno puede pasar por alto. Después nos toca comernos la clásica presentación de personajes todos tópicos, planos y de nulo interés, más allá de terminar siendo carnaza, con melodrama de la protagonista incluido.

Tras los 30 minutos de rigor en los que nunca pasa nada, una vez con los personajes situados en la localización indicada (en este caso, una fábrica abandonada con un historial de asesinatos detrás), la propia estupidez de la que hacen gala hará que terminen jugando a un antiguo juego en el que supuestamente se despierta a un demonio, llamado Knucklebones, tirando unos dados hechos de hueso mientras se recitan rimas para traerlo de vuelta. 


Es a partir de aquí donde la película empieza a ganar algo de terreno, tras varios intentos fallidos y casi sin aviso previo, el demonio se manifiesta en una escena que nos deja entrever que pese a estar ante una película mala, no andaremos faltos de escenas burras. Con el killer-demonio de vuelta a la vida, comienza el cásico juego de persecución en el que los personajes demuestran una y otra vez lo idiotas que son mientras el Knucklebones los va cazando sin tener que esforzarse demasiado, regalándonos así algunas muertes con buen nivel de gore y con el plus de contar con bastante variedad de métodos y armas, que siempre se agradece.

Por si 5 personajes fueran poca carnaza, aparecen además sin ningún motivo y más por un capricho de la historia que otra cosa, un grupo de maleantes callejeros armados con palancas y bates de béisbol que también terminarán pasando por las manos del demonio, sirviendo únicamente para aportar más chicha a la cinta y regalando también (no olvidemos que esto es un slasher y tienen sus propias normas) una gratuita escena de sexo (en la que solo ella esta desnuda, otro clásico) en la que ninguno de los participantes termina demasiado complacido.


Si hay algo que para mí funciona en Knucklebones (mas allá de su propia naturaleza de producto hecho por y para divertir más que otra cosa) es el demonio al que despiertan nuestros incautos protagonistas y que además da nombre a la película. No digo yo que llegue al nivel de los grandes del género pero no creo que tuviera nada que envidiarle a Victor Crowley (saga Hatchet), vamos que no me importaría ver un Knucklebones vs. Victor Crowley a ver cuál de los dos le pone más imaginación a la hora de cargarse a los universitarios de turno.

Es él quien nos trae las mejores escenas de la película, con su aspecto podrido y huesudo vestido con ropa de solado nazi, además de contar con el elemento de poder hablar (o reírse más bien) de sus víctimas en lugar de ser el clásico asesino enorme silencioso. Cualquier cosa que le pille cerca le vale y no hace distinciones a la hora de cargarse a alguien.


Hachazos en la cabeza, huesos rotos y salidos de su sitio (de estos hay bastantes), machetazos, cuerpos partidos por la mitad y hasta una sodomización con una motosierra son los métodos que utiliza aquí el amigo. Los efectos sin ser de primer nivel (hay cosas que se nota que no han podido mostrar por lo mismo) tienen sus momentos y dejan alguna escena resultona. A diferencia del apartado técnico y artístico que es bastante flojo, tirando a malo. 

El reparto es de serie Z, no se salva ni uno, solo Tom Zembrod como el Knucklebones tiene su aquel, el resto recitan sus frases y se pasean por el escenario sin aportar mucho más que sus caras. Los planos y el montaje tiene momentos ridículos, sobre todo para ocultar su escaso (casi inexistente) presupuesto y ni la historia ni el lugar tienen demasiado que ofrecer. Todo queda reducido a ver al demonio haciendo su trabajo y con suerte entretenernos en el camino.


Como ya he dicho, no creo que ni de lejos Knucklebones sea una buena película, ni si quiera estoy seguro de que sea un buen slasher, pero a mí me pilló en una tarde bastante aburrida en la que cualquier cosa me hubiera valido y al final he decidido aprobarla con un 5 raspado aun sabiendo que estamos delante de un título más malo que bueno y que en unos días terminara borrado de mi memoria. Si buscáis un slasher sólido y bien rodado os digo que eso le queda muy lejos, pero si es verdad que he visto cosas mucho peores y que con este al menos me he entretenido un rato. Avisados quedáis, a partir de aquí ya es vuestra responsabilidad…

Lo mejor: verla sin ningún tipo de expectativa y esperando simplemente matar esas horas entre la comida y la cena cuando tengáis una tarde aburrida en la que cualquier cosa os valga. El demonio tiene su gracia y regala algún momento gore conseguido, con muertes variaditas.

Lo peor: que no pasa de ahí. El reparto es malísimo rozando lo ridículo y la dirección y el montaje tampoco se quedan atrás, tiene un aspecto barato casi de serie Z que no se disimula demasiado y más allá de las muertes no tiene mucho en lo que rascar. Es una mala película con algún momento que funciona, pero una mala película al fin y al cabo.


23/9/16

SITGES 2016 - ESPACIO MOVISTAR


Movistar+ convierte el Festival de Sitges en su mejor escaparate de cine y series de género. Con motivo del Festival, que se celebra entre el 7 y el 16 de octubre, la plataforma aterriza en Sitges con su Tour Movistar+ y presenta una completa oferta de series, películas y eventos, que tendrán su extensión en el canal Movistar Xtra, que durante el Festival ofrecerá una programación especial dedicada a Sitges.

El Festival de Sitges acoge por segundo año consecutivo el Espai Movistar+, que en esta edición amplía días y estará hasta el miércoles 12 en el área de la Fragata, bajo la emblemática iglesia de Sitges. El Espai Movistar+ programa sesiones de Serial Sitges –la sección del Festival patrocinada por FNAC dedicada a las series de televisión, que también se proyecta en la Sala Tramuntana–, así como una maratón zombie como colofón a la Sitges Zombie Walk (sábado 8, por la noche) y otros títulos de género que completan la parrilla de la 49ª edición del certamen.


Entre las series que Movistar+ lleva a Sitges hay diversas premieres, como The Living and the Dead (Los vivos y los muertos), dirigida por Alice Troughto y que cuenta con Colin Morgan y Charlotte Spencer en el reparto, así como la esperada Historias Improbables de Neil Gaiman (Likely Stories) y de la que se verán cuatro episodios en Sitges. Otro de los platos fuertes programados en el Festival bajo el sello de Movistar+ son cuatro capítulos dirigidos por Paco Plaza de la tercera temporada de Penny Dreadful, la serie protagonizada por Eva Green que se adentra en lo desconocido y sobrenatural de la mano de los personajes más icónicos de la literatura gótica del siglo XIX.

La programación se completa con series como Séction Zero (dirigida por Olivier Marchal, con Ola Rapace), Tú, yo y el Apocalipsis (dirigida por Saul Metzstein, Tim Kirkby, Michael Engler), Timeless, la nueva serie de viajes en el tiempo creada por el canal NBC, y la segunda temporada de Mr. Robot, dirigida por Sam Esmail y protagonizada por Christian Slater, Rami Malek, Portia Doubleday. En la sección Serial Sitges no podía faltar Juego de Tronos, de la que se proyectará el apasionante noveno episodio de la sexta temporada ‘La batalla de los bastardos’, dirigido por Miguel Sapochnik por el que acaba de ganar el Emmy.


El Espai Movistar+ también acogerá una maratón zombie la noche del sábado 8, tras la multitudinaria Sitges Zombie Walk, con los títulos Wyrmwood (La carretera de los muertos), El más allá y Extinction. Otras cintas que se verán en esta sala son Los invasores del espacio, Lo que hacemos en las sombras, Dune, Turbo Kid o Bloodsucking Bastards.

Así mismo, el espacio #CineBasura, de Movistar Xtra contará este año con una doble propuesta: La peli, codirigida por Paco Fox y Miguel Ángel Viruete (en Sala Tramuntana) y Double Dragon, de James Yukich (en Espai Movistar+).


El #TourMovistarPlus viene acompañado por cuatro sets de series en tamaño real en los que los fans podrán hacerse fotos con los personajes de sus series favoritas: Juego de Tronos, Orange is the New Black y Penny Dreadful. Y siguiendo con las novedades, dento del espacio Samsung Sitges Cocoon, el aficionado podrá disfrutar de una increíble experiencia de realidad virtual que causó sensación en la pasada Comic-Con. Se trata de una experiencia inmersiva en la vida del protagonista de la serie Mr.Robot, Elliot.

Pero el sello Sitges se extiende mucho más allá del propio Festival, ya que Movistar Xtra (dial 32) se convertirá entre el 7 y el 16 de octubre en un canal Sitges, en el que programará maratones, películas, series y otros espacios dedicados al Festival y su filmografía. De hecho, desde principios de septiembre, el canal ya proyecta una selección de tráilers de algunos de los títulos de la programación oficial de Sitges.

21/9/16

31



ESTADOS UNIDOS,  REINO UNIDO, 2016

TÍTULO ORIGINAL: 31
DIRECTOR: Rob Zombie
PRODUCTOR: Michael Sherman, Kathryn Robson
GUIÓN: Rob Zombie
REPARTO: Sheri Moon Zombie, Richard Brake, Meg Foster
DURACIÓN: 102 minutos
WEB: http://robzombie.com/movies/31-movie/
IMDB: http://www.imdb.com/title/tt3835080/

VALORACIÓN7.5/10

ZOMBIE EN MODO FAN-SERVICE




El 30 de octubre de 1975, cinco trabajadores de una feria de pueblo son raptados y mantenidos como rehenes una noche antes de Halloween, y son llevados a un recinto secreto llamado «Murder World». Allí se les informa que deberán participar en un juego denominado «31», cuyo objetivo es sobrevivir durante doce horas. Esto les resultará difícil porque en «Murder World» ellos no están solos, de hecho, serán acosados por una violenta pandilla de payasos asesinos.

Desde que 31 se estrenó en Sundance el pasado mes de enero y fue abucheada por los asistentes, el último trabajo de Rob Zombie ha ido levantando miedos y esperanzas a partes iguales. Esto no es nada nuevo si hablamos del realizador, casi todas sus películas (6 hasta la fecha) han sido de las que dividen al público en defensores y detractores de su particular visión del cine de terror y su personal forma de llevarlo a cabo. El que aquí escribe entraría dentro de los primeros. Y es que aunque Zombie tiene sus defectos, creo que es un director con un estilo que dentro de sus registros se desenvuelve de maravilla, que no destaca especialmente por su originalidad ni la profundidad de sus historias, pero siempre suelen ser lo que el quería que fueran, y que domina como nadie el género del Grindhouse y el explotation setentero. Y 31 es exactamente eso: un explotation al estilo Zombie sin pretensiones de llegar a ser algo más.


El argumento de 31 se resume a lo que dice la sinopsis: un grupo de feriantes es secuestrado la noche antes de Halloween por un grupo de sádicos que los obligaran a participar en un juego macabro en el que serán asediados por varios payasos psicópatas en un lugar llamado Murder World, con la posibilidad de ser liberados si siguen vivos tras pasar 12 horas. Esto es todo lo que la película ofrece y Zombie se centra en ello sin querer meter más trama de la necesaria ni giros de guion absurdos o demasiado complejos.

Es un juego del gato y el ratón donde la gracia reside en descubrir al próximo enemigo que aparecerá, dejarse llevar por el propio lugar (de la ambientación hablaré más abajo) e intentar calcular (como si nosotros mismos fuéramos los apostantes) quien será el próximo en caer y la forma en que lo hará. Si alguien intenta buscarle algo más que eso a 31, casi mejor le recomiendo que no se acerque mucho a ella, porque la decepción está asegurada.


Como pone en la ficha, esta película es un Rob Zombie en modo fan-service y en ella encontraremos todo lo que caracteriza a este director y lo que, en su mayoría, nos gusta a sus defensores, empezando por una ambientación estupenda del lugar donde ocurre la acción, una especie de fábrica o complejo industrial abandonado en el que cada sala parece ser un recoveco de la mente de Zombie. En él encontraremos zonas que nos resultaran familiares de otros títulos suyos y mucha imaginación a la hora de decorar y crear esa especie de mundo de pesadilla. Todo tiene un aspecto macabro, sucio y perverso, acompañando perfectamente la caracterización de los enemigos y dando pie a que cualquier salvajada sea posible allí dentro.

Unos enemigos que vienen con aspecto de payaso (que como sabemos todos, son la debilidad del director) y que sin llegar ninguno a los niveles del capitán Spaulding (ese será siempre su payaso más recordado, de eso no tengo dudas) están bastante bien y todos tienen su propia personalidad a pesar de que alguno (en especial la pareja de Death-Head y Sex-Head) tenga un tiempo bastante limitado en pantalla. Pero si hay uno de todos ellos que destaca por encima del resto, ese es Doom-Head. Si por casualidades de la vida fuera yo el que termina dentro de ese lugar en la vida real, estoy seguro de que no querría que fuera él quien me matara.


En cierto modo, 31 recuerda bastante a los inicios de Zombie, tiene ese aspecto císquense y como de pasaje del terror donde lo que prima es lo salvaje y la falta de moralidad (de eso la peli cargadita, ya sea en forma de imágenes, referencias o chistes retorcidos) por encima de la historia en sí misma, algo parecido a lo que ocurría con su opera prima, La Casa de los 1000 Cadáveres (2003). Ojo, eso sí, que nadie se espere encontrar aquí la nueva Los Renegados del Diablo por que no se le acerca ni en salvajismo ni en carisma, que era algo que en aquella rebosaba. Los payasos de Murder World no son la familia Firefly y no creo que Zombie lo intente siquiera, son solo sádicos sin más profundidad, que lo único que quieren es cazar a todo lo que se les ponga por delante y que nos regalaran algunas muertes bastante burras (tanto de los protagonistas como de ellos mismos, que aquí reparten y reciben todos sin excepción) y unos efectos artesanales de la vieja escuela de esos que tantos nos gustan pero que, por desgracia, a ratos nos costara un poco apreciarlos bien. Esto se debe a dos motivos. El primero, que el trabajo de cámara es algo mareante y confuso en las escenas de acción y hay peleas en las que uno se queda algo perdido intentando ver quien va ganando o de quien es la sangre que salpica. El segundo (y este no es culpa de Zombie sino de la puñetera MPAA) es la evidente censura que tienen algunas escenas para evitar a toda costa la temida calificación NC-17.

Con esto no quiero decir que el gore este recortado, haberlo lo hay, pero se nota que hay planos recortados para poder estrenarla en cines y algunas muertes ocurren fuera de plano (no sé si porque era así, o si Zombie tuvo que quitarlas para llegar a la R) pero esto no es nada que se pueda arreglar más adelante con un Director's Cut. Algo que personalmente espero con muchas ganas y que el propio Zombie confirmó que saldría más adelante.


Si hablamos de historia, la cinta tampoco es que destaque demasiado más allá de su premisa y casi todos los personajes son bastante antipáticos (marca de la casa) haciendo mucho más fácil el pasarlo bien una vez llega la matanza. El reparto, mezcla de caras habituales en su cine con otras diferentes, cumple lo justo y necesario para el tipo de film que es 31, muchos destacan más por su caracterización (un irreconocible Malcolm McDowell o Pancho Moler como el polémico Sick-Head) que por su actuación, destacando eso sí, a Richard Brake como Doom-Head que protagoniza un par de monólogos bastante buenos (sobre todo el que abre la película), aunque luego en la práctica nos quedemos con ganas de ver un poco más.

Su parte final es demasiado simple y algo falta de clímax, dejando bastante para nuestra imaginación una vez termina el juego y empiezan los créditos. Tampoco sabremos gran cosa de los que están detrás de ello, de por si una de las preguntas que me hice durante todo el rato fue como sabían ellos lo que ocurría sin haber cámaras ni ningún tipo de dispositivo que les  indique como avanza la partida, pero no creo que sea algo que de demasiado dolor de cabeza si no buscamos más allá del espectáculo que la película nos quiere ofrecer. 


En definitiva, 31 tiene todos los aciertos y fallos habituales del cine de Rob Zombie, siendo casi un fan-service de sí mismo en el que ha metido todo lo que le gusta y que nosotros queremos ver en un título suyo. Cierto que el guión no es su mejor baza y sus personajes no tienen tanta gracia como en su primeros trabajos, pero ha conseguido traer de vuelta ese aura gamberra y depravada que tenían sus primeras obras, pese a no llegar al nivel de las mismas. No ha buscado revolucionar ni hacer algo diferente (como si quiso hacer con su anterior película The Lords Of Salem, odiada y amada a partes iguales), simplemente ofrece un pasaje del terror que no busca más que divertir y referenciar sus anteriores trabajos. No es su mejor película, pero tampoco creo que sea de las peores, es puro entretenimiento y salvajismo, las dos cosas que caracterizan al director. Estoy seguro de que cuando 31 se estrene en el Sitges de este año ocurrirá de nuevo esa división de opiniones que tanto caracteriza todos sus estrenos, yo de momento y hasta nueva obra, sigo estando en el lado defensor.

Lo mejor: si te gustan sus otras películas está seguro que te hará pasar un buen rato. Buena BSO, una ambientación muy cuidada, escenas salvajes (pese a los recortes) y demás elementos que suele tener el cine de Zombie. Un explotation sangriento, divertido y macabro.

Lo peor: si por el contrario, no te gustan sus otras películas, no encontraras nada nuevo o diferente en 31. El guión se podría resumir en un post-it, el reparto no pasa de justito y toda la parte final queda algo a floja en comparación con lo visto anteriormente. Algo más de clímax hubiera quedado mucho mejor y se nota que han metido mano con la tijera.

19/9/16

CURTAIN



ESTADOS UNIDOS, 2016

TÍTULO ORIGINAL: Curtain
DIRECTOR: Jaron Henrie-McCrea
PRODUCTOR: Carys Edwards, Jaron Henrie-McCrea
GUIÓN: Carys Edwards, Jaron Henrie-McCrea
REPARTO: Danni Smith, Tim Lueke, Martin Monahan
DURACIÓN: 74 minutos
WEB: https://www.facebook.com/curtainfilm
IMDB: http://www.imdb.com/title/tt3118442/

VALORACIÓN6/10

CORTINAS A OTRAS DIMENSIONES




Cada uno de nosotros tenemos nuestras manías y una de las mías son las cortinas…si, estáis leyendo bien, las cortinas. Ese elemento decorativo tan común en todas las casas no lo encontrareis en la mía y es que esos trozos de tela o plástico nunca me han gustado y pese a que mi casa está repleta de cristaleras prefiero que me vean los vecinos a tenerlas colgando de mis paredes. Por supuesto tampoco las tengo en los baños, los cuales tienen unas prácticas mamparas para evitar que el agua caiga al suelo.

Es por esto que a mí nunca me habría pasado lo que les sucede a los protagonistas de Curtain, un film estadounidense de bajísimo presupuesto dirigido por el semi-desconocido Jaron Henrie-McCrea que utiliza las cortinas de baño como nexo comunicativo hacia una desconocida dimensión paralela.


Danni es una joven enfermera que tras perder su trabajo decide independizarse de su tío y se va a vivir a un pequeño cuchitril. Una vez allí hace un sorprendente hallazgo al sufrir la desaparición espontanea de varias cortinas de baño, y es que en la pared del baño hay unas misteriosas inscripciones que hacen que las cortinas sean transportadas a una dimensión paralela.

Con la ayuda de Tim, un activista que sueña con acabar con los barcos japoneses que cazan ballenas, comenzaran a investigar este inexplicable hecho que les llevara a conocer a unas misteriosas personas y a unos seres poco amigables.


El guión puede resultar absurdo a priori, y por desgracia en ocasiones acaba siéndolo ya que se tocan muchos temas que no se cierran de manera correcta ni se les da una explicación lógica, dejándonos con la sensación que quizás la idea no daba para tanto y que quizás con un cortometraje abrimos tenido suficiente.

Por otro lado Curtain se sube a la fiebre ochentera tanto en estética como en fotografía y nos recuerda aquellas películas de ciencia ficción low cost que se hacían en esos años. Además le acompaña una banda sonora repleta de sintetizadores que hará que nos enrollemos en una cortina que nos transporte a la década de los ochenta.


El apartado interpretativo cumple con creces y sus dos actores principales, Danni Smith y Tim Luake, consiguen crear dos personajes antagónicos que transmiten mucha química y pasión en sus acciones. El resto de personajes son meros secundarios sin apenas importancia alguna en el desarrollo de la trama.

Los efectos especiales de la película se ven terriblemente lastrados por el bajo presupuesto de la misma resultando en algunos momentos demasiado cómicos cuando no es lo que deberían pretender.

Curtain no es una película redonda, pero resulta original y honesta en lo que propone, ofreciéndonos sus mejores momentos en su inquietante inicio y su alocado desenlace. 


17/9/16

NUNCA DIGAS SU NOMBRE - NUEVO TRAILER


Una de las primeras películas de terror que podremos ver en cines el próximo año 2017 será Nunca Digas su Nombre que tiene previsto su estreno para enero y estrena nuevo trailer.

Unos amigos descubren accidentalmente la leyenda de Bye Bye Man un ente sobrenatural que acaba con la vida de todos los que le conocen, por lo que sus vidas están en peligro. No solo tendrán que luchar por olvidarse de él e intentar sobrevivir si no que también tendrán que evitar que nadie más conozca su leyenda para no caer en su maldición.


El film está dirigido por Stacy Title, directora de La Última Cena y El Diablo Viste de Negro, y cuenta con reparto formado por Douglas Smith, Lucien Laviscount, Cressida Bonas, Michael Trucco, Faye Dunaway, Erica Tremblay y Doug Jones.

FESTIVAL DE CINE DE TERROR DE MOLINS DE REI - PROGRAMACIÓN COMPLETA


El Festival de Cine de Terror de Molins de Rei presento ayer la programación de su 35 edición, sin duda la más ambiciosa hasta la fecha ya que se han anunciado algunos de los títulos más esperados para este año 2016.


El film escogido para dar el pistoletazo de salida al festival ha sido La Madriguera, opera prima de Kurro González que tendrá su premiere europea en Molins de Rei.

La Madriguera está inspirada en un trágico suceso real ocurrido en Madrid que sirve a su director como vehículo para mostrar hasta qué punto puede el ser humano transformarse en un verdadero monstruo. Una inquietante e inteligente película que podréis disfrutar el viernes 11 de noviembre.

Como hemos dicho anteriormente el festival trae algunas de las películas más esperadas del año, y dentro de esa categoría encontramos a Train To Busan, película coreana que algunos ya tildan de obra maestra dentro del genero zombie.


Sin movernos de la temática zombie tenemos The Girl with All The Gifts, adaptación de una novela de Mikey Carey que nos muestra un futuro disto pico y desolador con Gemma Arterton y Glenn Close como principales protagonistas.

El director de Troll Hunter nos trae The Autospy of Jane Doe, un film lleno de sorpresas que se desarrolla dentro de una sala de autopsias.

Dos películas que prometen emociones fuertes dentro del genero slasher son Lake Bodom y I Am not a Serial Killer. La primera de ellas nos recuerda los brutales asesinatos que se cometieron en lago Bodom en el año 1960, y la segunda nos cuenta la historia de un joven obsesionado con los asesinos en serie que verá como una serie de crímenes suceden en su propia ciudad.


Una seña de identidad del festival siempre han sido esas películas más humildes y desconocidas que acaban siendo gratas sorpresas. Este año esperamos toparnos con más de una entre las siguientes confirmaciones: Darling, Downhill, We Go On, The Eye of my Mother, Let her Out, Kristen y Tear Me Apart.

Para la clausura se han guardado uno de los platos fuertes, ni más ni menos que la nueva obra del siempre polémico Nicolas Winding Refn, The Demon Neon, que ha levantado polémica allí por donde se ha proyectado.

La 35 edición del Festival de Cine de Terror de Molins de Rei tendrá lugar entre el 11 y el 20 de noviembre y estamos a la espera de conocer los horarios y actividades paralelas que se puedan realizar.