2/2/16

ÉRAMOS POCOS Y LLEGARON LOS ALIENS



ESTADOS UNIDOS, 2015

TÍTULO ORIGINAL: Freaks of Nature
DIRECTOR: Robbie Pickering
PRODUCTOR: Matthew Tolmach
GUIÓN: Oren Uziel
REPARTO: Nicholas Braun, Mackenzie Davis, Josh Fadem 
DURACIÓN: 92 minutos
VALORACIÓN4/10

MEDALLONES, SANGRE Y CEREBROS



Éramos Pocos y Llegaron los Aliens, no no es una broma, este es el título con el que se dará a conocer en nuestro país la película Freaks of Nature tras realizar una votación popular en una conocida web de cine de terror y resultar ganador este horrendo titulo que nada tiene que ver con el original del film. Robbie Pickering es el encargado de dirigir esta irregular comedia que intenta mezclar las comedias juveniles con zombies, vampiros y alienígenas tomando de cada una de ellas sus clichés mas usados y combinándolos sin demasiada gracia.


Dillford es un pequeño pueblo de Ohio en el que conviven pacíficamente humanos, vampiros y zombies. El principal valor del pueblo es su fábrica de medallones de carne que abastece de comida a toda la población y genera multitud de puestos de empleo entre sus habitantes. La armonía entre sus habitantes se ve truncada cuando los alienígenas dicen invadir Dillford, en ese momento el pueblo se convierte en un campo de batalla en el que todos lucharan contra todos para poder sobrevivir. En medio de la guerra tres adolescentes, un humano, una vampiro y un zombie, decidirá unir sus fuerzas para combatir la invasión alienígena y restablecer la normalidad y el equilibrio entre las diferentes especies.

Éramos Pocos y Llegaron los Aliens arranca como la típica película de instituto con sus romances, obscenidades y paridas varias, todo muy visto y sin explotar el potencial que podría der el mezclar en un mismo espacio humanos, vampiros y zombies. La acción real comienza tras la invasión alienígena pero tras unos primeros minutos en los que parece que la cosa se va animar y la acción y el cachondeo van a invadir nuestra pantalla los protagonistas deciden encerrarse en un sótano y volver a aburrirnos con sus intranscendentes historias de adolescentes.


Tras este soporífero tramo nos encontramos con el último acto de la película en el que todos deciden unir sus fuerzas contra la amenaza alienígena. Esta parte resulta ridícula en su desarrollo y finalización, los motivos de la invasión nos pueden recordar vagamente a la genial Bad Taste de Peter Jackson pero la resolución de la misma nos deja totalmente indiferentes.

Las actuaciones son muy justitas, estando al nivel de un American Pie de cuarta línea. Nicholas Braun, Mackanzie Davis y Josh Fadem interpretan a los tres protagonistas principales sin conseguir dotarles de una potente personalidad ni explotar las habilidades que les concede su status (humano, vampiro o zombie)


La caracterización de los zombies es notable a pesar de que alguno de ellos resulta excesivamente paródico. Por su parte los vampiros son de última generación, es decir guapetes y paliduchos al estilo Crepúsculo. Por último los alienígenas son los más flojos de todos, cuando solo se ven tentáculos se ven excesivamente artificiales y cuando aparecen al completo no impactan ni en forma ni tamaño.

Robbie Pickering ha intentado mezclar algunos de los teneros que están en auge actualmente y ha logrado una absurda comedia juvenil que no sabe explotar ninguno de sus elementos y acaba tirando de gags clásicos y clichés muy manidos.