25/2/16

EL CADÁVER DE ANNA FRITZ



ESPAÑA, 2015

TÍTULO ORIGINAL: El Cadáver De Anna Fritz
DIRECTOR: Hèctor Hernández Vicens
PRODUCTOR: Alberto Aranda, Marta Carbó
GUIÓN: Hèctor Hernández Vicens, Isaac P. Creus
REPARTO: Alba Ribas, Cristian Valencia, Bernat Samuell
DURACIÓN: 85 minutos
WEB: www.elcadaverdeannafritz.com/
IMDB:

VALORACIÓN6/10

SI ESTÁ MUERTA NO ES VIOLACIÓN




Anna Fritz, una joven y famosa actriz de cine, es hallada muerta en la suite de un hotel. Pau trabaja como celador en el hospital a donde han trasladado el cadáver. Es un chico tímido e introvertido que cada vez que entra en el depósito el cadáver de una chica atractiva, no puede evitar mirarla. Hace una foto a Anna Fritz y se la envía a dos amigos. Cuando éstos llegan a la morgue, se quedan fascinados por su gran belleza. Víctimas de sus instintos más primitivos, se plantean violarla impunemente, pero no saben en qué clase de infierno se van a precipitar.
Cuando me senté a ver El Cadáver De Anna Fritz lo hice con varias reservas. Un título de genero patrio que de primeras y por su escasa (casi nula) promoción no auguraba nada bueno  tras de sí más allá del morbo/curiosidad que siempre despiertan este tipo de historias, sobre todo si tenemos en cuenta el bombardeo publicitario al que somos sometidos cada vez que se estrena alguna película española. Tampoco jugaban a su favor que la premisa y el tema principal me recordaran sospechosamente a Deadgirl (Marcel Sarmiento, Gadi Harel, 2008) un  título rodado al otro lado del charco hace ya algunos años que abordaba el mismo tema de una forma parecida y realmente no pensaba que pudiera aportar o contarme algo que no hubiera visto ya en aquella. En mi cabeza todo apuntaba a que sería una especie de versión suavizada y sin mucho que arriesgar de Deadgirl (que era bastante enfermiza e incómoda) pero por suerte las similitudes con el título de 2008 solo duran unos minutos y una vez entramos en la morgue y arranca la historia, desaparecen casi por completo.

El argumento es simple como el solo: un chico que trabaja como celador les pega el chivatazo a sus amigos de que una conocida actriz que acaba de fallecer acaba de llegar al depósito de su hospital. Estos deciden, en su infinita sabiduría, colarse y divertirse un poco con el cuerpo de la chica antes de salir de marcha. Esta podríamos decir que es la parte que más comparte argumentalmente con la cinta de Sarmiento y Harel, se plantea (aunque de forma muy superficial) el tema de las relaciones sexuales con cadáveres en los depósitos y cada uno de los chicos está en un bando, siendo uno el único que parece que tiene la conciencia suficiente como para saber que eso es un abuso, por muy muerta que esté. Al final cada uno termina haciendo lo que su mente (y las drogas) les da libertad para hacer y hasta aquí digamos que todo era predecible, pero en mitad de uno de los actos Anna Fritz abre los ojos.
Creo que aquí és donde realmente empieza la película, cuando los chicos se dan cuenta de que no solo no estaban “divirtiéndose” con un cuerpo, si no que acaban de cometer una violación (o varias) y además ella, sea cual sea su estado, les ha pillado con las manos en la masa (perdón por el chiste fácil). Ojo que esto podría considerarse un SPOILER: Es una pena que el tema de cómo o por que despierta Anna no se toque en ningún momento a lo largo de toda la película, de por si tenemos que suponer que ha sido (en mi opinión) catalepsia ya que me niego a pensar que simplemente estuviera en coma o sedada o lo que sea y ningún medico se hubiera dado cuenta. También tengo que decir que se me pasó por la cabeza que fuera algún tipo de ser sobrenatural (otra similitud con Deadgirl) pero la cinta tira por otros caminos y se aleja bastante del género de terror encaminándose más hacia el thriller y el cine de suspense.

Una vez tenemos a la chica despierta y alucinada (algo normal teniendo en cuenta cómo y por qué se despierta) cada uno de los tres protagonistas se posiciona en un bando sobre qué hacer y cómo reaccionar si no quieren acabar metidos entre rejas. Al igual que en el momento de decidir si calentarse o no con su cuerpo cada uno tenía un punto de vista, aquí vuelven a hacer hincapié en ello y es donde empezaran a chocar cada vez más puesto que la decisión de uno afectara a los tres de por vida. No puedo decir mucho más porque en este tipo de películas cuanto menos sepa uno mejor y, aunque muchos de las reacciones a veces no tienen mucho sentido, creo que la cinta engancha lo suficiente como para seguir viéndola a pesar de la falta de credibilidad de las acciones de alguno de ellos. Tampoco hay que olvidar que la situación ya es surrealista de por sí (una cosa es ser liantes o estúpidos y otra es, con perdón, follarse cadáveres como si nada) pero si entramos en su juego creo que la película se hace amena y engancha intentando saber cómo saldrá todo según se vaya complicando la historia.
En el apartado interpretativo la cosa no sale mal parada del todo, los tres actores principales no me chirriaron demasiado más allá de algunos puntos de guión poco trabajados (y como ya he dicho sin demasiada credibilidad) y almenos entendí todo lo que decían y me creí sus emociones, que hoy en día ya es un logro hablando de actores jóvenes de nuestro país. El que sale peor parado para mi es Albert Carbó, no como actor si no por la personalidad de Pau, que varía de un momento a otro a lo largo del film; pero bueno, tenemos la excusa de que es el más influenciable de los 3. La que gana por goleada es Alba Ribas, que sin tener ni idea de quien era más allá de XP3D (de la que gracias a dios, apenas me acuerdo) creo que hace un ejercicio de contención estupendo ya que su personaje empieza simplemente actuando con miradas para ir subiendo el nivel poco a poco, sin desentonar en ningún momento y ganándose nuestra empatía dentro del macabro juego en el que está metida. Chapó por ella.

Técnicamente está bien rodada, todo se reduce al depósito y los pasillos del hospital pero no se me hizo monótona y la fría fotografía es también muy acertada. Otro punto que destaco (casi por encima de todo lo demás) es su escasa duración. No entiendo la manía de alargar y estirar las historias solo para llegar a la duración establecida según el género, y si una cinta de suspense no necesita más de 70 minutos para contar su historia no veo necesidad de estirarla y rellenarla. Gracias a esto no noté ningún punto de relleno y el ritmo desde que Anna despierta hasta que llegamos a su resolución nunca se resiente. Si hay algún pero és como ya he nombrado más arriba, la falta de explicaciones sobre por qué Anna despierta, ya que algún minuto más me hubiera gustado para ver qué pasa con ella. No quiero enrollarme mucho más así que simplemente os diré que si no tenéis demasiadas pretensiones y sabéis perdonar algunos absurdos de guión (y las decisiones estúpidas típicas de estos títulos) El Cadáver De Anna Fritz es una buena opción para pasar la noche. Lo bueno es que si no os convence (como ha pasado a muchos) dura poco más de una hora, así que el suplicio no se hará tan largo.
Con que quedarse: el hecho de que sea un título patrio con temática diferente a los que pueblan nuestras pantallas y que gracias a su duración (no me cansare de decirlo) y al buen hacer en general del apartado técnico e interpretativo la película se hace amena. Si uno perdona algunos fallos de guion, puede engancharte y ser bastante disfrutable.

Para desechar: Pues lo dicho, el guión no es precisamente una maravilla, más bien tira de frases muy comunes que le resta credibilidad a alguno de sus actores y algunas cosas no terminan de cuadrar del todo en el resultado final. La falta de explicaciones puede sacar de quicio a más de uno si está buscando un título redondo en lo que a trama se refiere.