25/1/14

THE FACILITY



REINO UNIDO, 2012

TÍTULO ORIGINAL: The Facility
DIRECTOR: Ian Clark
PRODUCTOR: Mat Wakeham, Megan Rubens
GUIÓN: Ian Clark
REPARTO: Aneurin Barnard, Alex Reid, Steve Evets
DURACIÓN: 75 minutos
VALORACIÓN: 4/10

CONEJILLOS DE INDIAS FALLIDOS




The Facility es un film de terror de bajo presupuesto que llega desde Reino Unido y supone el debut a la dirección de Ian Clark. La película trata un tema bastante recurrente en el mundo del cine durante los últimos tiempos, la experimentación farmacéutica en seres humanos.

Siete voluntarios acuden a una clínica situada en medio de la nada para ser conejillo de indias de una nueva droga que ha diseñado el laboratorio farmacéutico ProSyntrex. El test consiste en estar durante catorce días recluidos en esas instalaciones mientras se les suministran pequeñas dosis de un producto llamado Pro9. Durante el tratamiento tienen prohibido salir al exterior, realizar esfuerzo físico, beber alcohol y practicar sexo, y estarán en todo momento vigilados por un equipo de médicos que controlaran su estado.


Durante los primeros minutos la película se encarga de presentarnos a cada uno de los personajes, todos ellos bien definidos y con perfiles fácilmente reconocibles, el problema es que pese al esfuerzo que se realiza por crear unos estereotipos que nos resulten familiares en ningún momento consigue que empatizemos con ninguno de ellos.

Al cabo de unas horas de suministrarles la primera dosis de Pro9 comienzan a aparecer los efectos secundarios que se traducen en dolores insufribles, salpullidos en la piel y lo que es peor una violencia incontrolada hacia todo y hacia todos los que se encuentran a su alrededor.


Aquí debería de empezar lo bueno y The Facility convertirse en una película brutal y sanguinaria ya que los mimbres están todos en su sitio bien colocados, pero no resulta así ya que se opta por enfocar la trama en los que todavía no han sufrido los efectos secundarios ofreciéndonos uno tras otro diálogos que no acaban de aportar nada y hacen que poco a poco vayamos perdiendo el interés en la trama.

Muertes las hay, aunque suceden fuera de pantalla y nos tenemos que conformar con ver cuerpos inertes rodeados de inmensos charcos de sangre, esto puede ser debido a las limitaciones presupuestarias del film, pero sin duda es un error que en una película donde la violencia de sus protagonistas es el eje sobre el que gira todo no podamos verla explícitamente en la pantalla.


El desenlace es de los peores que recuerdo en mucho tiempo, un final abrupto que nos deja la sensación de que al guionista se le acabaron las ideas o de que el dinero no llegaba para más y deciden cortarnos de golpe la película y hacernos leer cuatro líneas en las que intentan explicar lo que finalmente sucedió…chungo, chungo, chungo…

En definitiva The Facility es una película simplona, que no consigue explotar una premisa con mucho potencial y acaba cayendo en el ridículo con su brusco final, eso si la podéis ver sin necesidad de prescripción médica ya que no os va a crear ningún tipo de efecto secundario.