David Moreau ha vuelto, y lo ha hecho colocando la cámara al hombro, el corazón en la garganta y el sentido común... probablemente en una taquilla de festival. Con MADS, el director regresa a Sitges con una propuesta adrenalínica: un solo plano secuencia, tres jóvenes atrapados en una noche de pesadilla, y una espiral de drogas, sangre y decisiones catastróficas que no da tregua.
Oso Vicioso, es una película que solamente con su argumento ya nos tiene a todos ganados, y es que ver las aventuras de un oso puesto hasta las cejas de farlopa, es cuanto menos, un punto de partida de lo más loco y atractivo. Si a esto le sumamos que la historia está basada en hecho reales, nuestro interés se dispara.
CANADÁ, 2020 TÍTULO ORIGINAL: The Education of Fredrick Fitzell DIRECTOR: Christopher MacBride GUIÓN: Christopher MacBride REPARTO: Dylan O’Brien, Hannah Gross, Maika Monroe
"Con un trabajo corporativo, pareja estable y una madre enferma, el encuentro casual de Fred con un hombre de su juventud resulta en recuerdos aterradores. Poco a poco, va desentrañando un misterio oculto durante años sobre una niña desaparecida, una droga llamada Mercury y una criatura aterradora, que le ha acompañado en cada paso del camino. Pasado, presente y futuro se van cruzando, y Fred comienza a explorar las vidas posibles que podría llevar. ¿Cuál elegiría?"
The Education of Fredrick Fitzell ha sido droga dura para empezar un día de festival a las ocho de la mañana. Se trata de una historia aparentemente sencilla contada de una manera absorbente y exigente, y dividida en diversas líneas temporales. El tiempo, los recuerdos y las decisiones son el motor de este viaje alucinógeno y emotivo.
Pese a que por momentos puede resultar algo confusa y anárquica, su historia genera tanto interés que no te descuelgas de ella en ningún momento, y su desenlace probablemente sea de los que nos deje más rotos en este festival. Más adictiva que la droga que muestra!
"Barry está atrapado en su adicción a las drogas. Después de una nueva cogorza, es secuestrado por extraterrestres. Un alienígena asume entonces el control y lo lleva a dar un paseo por Ciudad del Cabo. Lo que sigue es una avalancha de drogas, sexo y violencia que se desata cuando el turista marciano entra en contacto con el extraño mundo de la humanidad."
Fried Barry era una de las indispensables de Sitges 2020, un bizarro argumento y una potente estética prometían ser un autentico espectáculo para el espectador, y pese a cortocircuitarse alguna vez entre tantas luces de neón, su resultado es satisfactorio y provocador.
Barry, interpretado de forma magistral por Gary Green, es un desperdicio humano, un adicto al alcohol y las drogas, egoísta e individualista, que es abducido por unos alienígenas que toman el control de su cuerpo. De vuelta a la tierra deciden volcarse en el conocimiento de los placeres terrenales, sexo, drogas, fiesta y alcohol, en una noche de puro desenfreno por las zonas mas turbias de Ciudad del Cabo.
Pese a estar volcado 100% en su disfrute, poco a poco va tomando conciencia, y mostrándose más humano, cercano y preocupado por los demás de lo que nunca ha sido, ofreciendo un rayo de luz al cambio y la redención. Mientras tanto una sucesión de escenas locas, bizarras, desagradables e imprevisibles azotan al espectador enlazadas en un montaje adrenalínico, lleno de luces de neón y música electrónica.
Fried Barry es una de las propuestas más arriesgadas y provocadoras de este Sitges 2020, y verla a las 08:15 de la mañana ha sido una experiencia que nos ha dejado el cerebro frito.
ESTADOS UNIDOS, 2020 TÍTULO ORIGINAL: Archenemy DIRECTOR: Adam Egypt Mortimer GUIÓN: Adam Egypt Mortimer, Lucas Passmore REPARTO: Joe Manganiello, Skylan Brooks, Zolee Griggs
"Max Fist dice ser un héroe de otra dimensión llegado a través del espacio y el tiempo a la Tierra, donde no posee ningún poder. Nadie cree sus historias, excepto un adolescente llamado Hamster. Juntos, tratarán de detener al clan que controla la droga en la ciudad, comandado por un siniestro personaje conocido como El Director."
Arrancamos nuestra andadura en Sitges 2020 con Archenemy, la nueva obra de Adam Egypt Mortiner, que vuelve a Sitges un año después de presentar Daniel Isn't Real, una de nuestras películas preferidas de la pasada edición del festival. Quizá, victima de ello, Archenemy ha supuesto una pequeña decepción, ya que esperábamos mucho más de la nueva propuesta del director estadounidense.
Tras un arranque en el que se nos muestra el origen del protagonista a modo de animación, recurso que será una constante para mostrarnos su pasado, seguimos la andadura de Max Fist, un vagabundo alcohólico que dice ser un superhéroe de otra dimensión, que ha cruzado el espacio tiempo y ha perdido sus poderes tras su ultima batalla contra su archienemiga.
Max conoce a Hamster, un joven que quiere volverse viral y que encuentra en su historia un filón para conseguir seguidores y repercusión en las redes sociales. Cuando hamster se ve envuelto en un problema con una banda de narcotraficantes, Max desempolvara su capa de superhéroe para ponerle a salvo y acabar con la red criminal.
Archenemy consigue mantener el interés durante gran parte de su metraje, jugando con la ambigüedad de la situación de su protagonista y con la distorsión del presente y la realidad mediante sus flashbacks en forma de animación. Conforme avanza la historia comienza a tener una serie de lagunas que se ven compensadas con sus tímidas explosiones de violencia que proporcionan ritmo y acción al desarrollo de la trama.
Lamentablemente, cuando el film se acerca a su desenlace comienza una cuesta abajo sin frenos que acaba derivando en unos diez minutos finales horripilantes que echan al traste todo lo construido anteriormente.
"Tras perder ochenta mil dólares en una redada aleatoria, Petula y Tilda se ven obligadas a huir, de la policía y de un dealer bastante cabreado. El mejor lugar para esconderse es la mansión ocupada por una amiga de infancia, Daphne, una heredera agorafóbica que no está muy cuerda... de hecho, su estado mental derivará en un baño de sangre y en un estilizado thriller de aires góticos."
Una de las peores sensaciones que te puede quedar tras ver una película es el no haber entendido bien lo que el director te quería contar, no por la complejidad de la historia, si no por lo mal narrada que está.
En el caso de Braid estamos ante una propuesta muy estimulante a nivel visual, extravagante y surrealista en muchos de sus pasajes. La historia no son más que cuatro lineas que se alargan hasta la eternidad en un confuso montaje y en su nula capacidad de presentar la historia de una manera coherente.
"Noche tras noche, dos paramédicos de Nueva Orleans encuentran cadáveres cuya extraña muerte parece relacionada con una droga experimental. Al cabo de poco, mientras ambos se ven inmersos en sendas crisis personales, la sustancia se introduce en sus vidas, dando un vuelco a su percepción del tiempo y de la existencia. Con Synchronic, los autores de El infinito siguen sumando capas de ambición a su universo cinematográfico."
Justin Benson y Aaron Morhead son a mi parecer, dos de los directores actuales a los que hay que seguirles más la pista y que ya han conseguido hacerse un nombre en el genero fantástico gracias a títulos como Resolution, Spring y The Endless, creando un estilo propio y un universo en el que incluso sus diferentes obras se relacionan.
Synchronic no es su mejor obra, pero sigue siendo una notable obra de ciencia ficción, en la que una droga experimental permite a sus consumidores viajar en el tiempo y cambiar su evolución. Juega un papel muy importante la amistad del dúo protagonista, que la transmiten gracias a una excelente química entre ambos en la pantalla.
“En un futuro donde las autoridades persiguen a aquellos que son “diferentes”, un joven con superpoderes no tiene más remedio que aceptar la oferta de un criminal que quiere sacar provecho de sus habilidades, aunque ello signifique arriesgarse a llamar la atención de las fuerzas del orden.”
Comenzamos nuestra andadura por Sitges 2019 con Code 8, película canadiense basada en el cortometraje homónimo de Jeff Chan, que también ha sido en el cargado de convertirlo en largometraje.
Un futuro distopico en el que los humanos conviven con personas con superpoderes, policías robots, una droga extraída de la médula de los mutantes que tiene enganchada a media población.... ¿Tiene buena pinta, no?
Pues nada más lejos de la realidad, ya que todos estos ingredientes quedan diluidos en nada a los pocos minutos para ofrecernos una vulgar película de atracos y mafias, la misma historia de siempre pero con la variable de que se cambian los disparos por rayos eléctricos lanzados con las manos.
De factura técnica notable, no sabe explotar en ningún momento su vertiente fantástica y acaba centrándose en su faceta dramática que bordea el telefilm de bajo presupuesto.
Bliss es la nueva película de Joe Begos (The Mind's Eye, Almost Human) que se podrá ver en la sección Midnight X-Treme del próximo festival de Sitges.
Una artista en pleno bloqueo creativo hará todo lo que sea necesario para completar lo que ella considera su gran obra maestro. Ello le llevara a una espiral de drogas alucinógenas, sexo y asesinatos en las zonas mas sórdidas de la periferia de Los Ángeles.
Las primeras criticas son muy positivas y destacan la interpretación de Dora Madison como protagonista y eje sobre el que se desarrolla el film.
El resto del reparto esta formado por Tru Collins, Rhys Wakefield, George Wendt, Abraham Benrubi y Jeremy Gardner.
“Nuestro enfant terrible favorito (y este año tenemos algunos) regresa con un musical que es también un viaje a los infiernos. Gaspar Noé encierra a los bailarines de una compañía de danza en un local, donde a lo largo de una noche se desarrollará una rave que transcurre entre bailoteos y salvajadas. Entre otras cosas, Climax es un apabullante ejercicio de estilo, con dos de las mejores escenas de baile de los últimos años.”
Tengo ganas de bailar, de drogarme, de follar, de saltar, de gritar.... Climax es una acojonante experiencia visual que va a dividir al publico, pero para es sin ningún tipo de dudas un SI rotundo y desde ya una de mis principales candidatas al premio a mejor película de este año (Y eso que solo he visto tres películas hasta ahora).
En Climax nos encontramos a GasparNoé dando rienda suelta a su imaginario y su estética en una historia mas bien vacía que nos traslada a una fiesta bañada en LSD y sangría, donde no existen los limites y cada uno de los asistentes explora sus instintos más primarios.
Con un reparto muy coral encabezado por SofiaBoutella, Climax es una experiencia lisergica con bailes totalmente pasados de rosca que hacen de contrapunto con las danzas que acabábamos de presenciar hacia apenas un par de horas en Suspiria.