"Los habitantes de un bloque despiertan un día y descubren que un velo está cubriendo todas las puertas y ventanas del edificio. Atrapados y juntos, las familias se organizan, pero el tiempo pasa y la situación no cambia. Poco a poco, los instintos más primarios se agudizan y comienzan a regirse por una única palabra: supervivencia."
The Last of Us es un conocido videojuego de aventuras y terror desarrollado por la compañía estadounidense Naughty Dog en el año 2013 y disponible para la videoconsola PlayStation 3. En él, un par de supervivientes a una pandemia tienen que sobrevivir a un mundo dominado por humanos que han mutado a criaturas caníbales.
Esta
franquicia parece no tener fin, y es que cuenta con una buena legión de seguidores que esperan ansiosos cualquier estreno de la saga, ya sea en forma de película o de serie de televisión. James DeMonaco vuelve a introducirnos en un mundo, no muy
lejano del actual, en el que los humanos tienen libertad absoluta por unas horas y tienen permitido
hacer cualquier tipo de crimen.
En
esta nueva entrega, la noche de la purga ya ha pasado y parece que un grupo
organizado de personas, no quieren que se acabe y deciden impartir el caos en
la ciudad nuevamente cuando la gente no se lo espera.
Leven
Rambin, Will Patton, Cassidy Freeman , Ana de la Reguera y Tenoch Huerta,
componen el reparto de La Purga Infinita.
ESPAÑA, 2019 TÍTULO ORIGINAL: Cuerdas DIRECTOR: José Luis Montesinos GUIÓN: José Luis Montesinos, Iakes Blesa REPARTO: Paula del Río, Miguel Ángel Jenner, Jordi Aguilar
"Con el dolor por la muerte de su hermana todavía muy reciente, Elena, una joven tetrapléjica, se ha retirado a una masía en el campo con su padre. Allí tiene la ayuda de Athos, un pastor belga especialmente adiestrado para ayudarla. Sin embargo, quien debería ser el mejor amigo del hombre ha contraído una extraña enfermedad... y se ha convertido en su peor enemigo."
La ópera prima de José Luis Montesinos es un film con ideas interesantes y un argumento angustioso, pero con muchos defectos de principiante que nos van sacando poco a poco de la historia.
El argumento de Cuerdas bebe directamente de Cujo, ya que asistiremos al acaso por parte de un pastor belga a una joven tetrapléjica que queda encerrada en casa a su merced.
Pese a que en algún momento consigue inquietar, la poco creíble interpretación de Paula del Río y una deficiente banda sonora hacen que Cuerdas se lleve un aprobado justito.
ESTADOS UNIDOS, 2019 TÍTULO ORIGINAL: Ready or Not DIRECTOR: Matt Bettinelli-Olpin, Tyler Gillett GUIÓN: Guy Busick, Ryan Murphy REPARTO: Samara Weaving, Adam Brody, Andie MacDowell
SI QUIERO! “Todos hemos hecho esfuerzos por agradar a nuestra familia política, pero Grace va a tener que darlo todo si quiere encajar en la adinerada dinastía de su flamante marido, quienes le exigen seguir una tradición brutal: que la novia trate de sobrevivir a la noche de bodas mientras los demás le dan caza. La sangre llega a río en esta negrísima sátira sobre la lucha de clases protagonizada por una estelar Samara Weaving y que cuenta con una Andie MacDowell inusualmente perversa.”
Noche de Bodas (Ready or Not) es uno de los survival más sangriento y gamberros de la temporada, y otra de esas películas que se disfrutan el doble si tienes la suerte de poder ver en Sitges.
Una joven novia, descubre el día de su boda que tendrá que jugar a un macabro juego del escondite para poder salir viva de la casa de su nueva familia política. El juego, una tradición ancestral de la familia, consiste en todos los miembros presentes armados hasta los dientes intentando acabar con su vida para poder completar un ritual satánico que les ayuda a que los negocios familiares prosperen.
La película no aporta nada nuevo, pero es entretenimiento puro y duro con altas dosis de hemoglobina. Pese a ser un film que va a tener distribución comercial no escatima en muertes y sangres, y contiene un humor negro que encaja a la perfección con su parte más violenta.
Noche de Bodas también sirve para confirmar a Samara Weaving como la heroína de Sitges 2019, una screem queen que llena la pantalla con su presencia y que nos muestra un repertorio de técnicas de supervivencia a la altura de muy pocas.
ESCAPE CAR “Un lujoso todoterreno está aparcado en un barrio cualquiera de Buenos Aires. Un joven entra en él para robar, pero cuando quiere salir, no puede. Las puertas no responden, los vidrios tampoco: de repente, el 4x4 es un bunker blindado, y la situación es desesperante. El chico está encerrado, y para colmo alguien desde fuera tiene el control del vehículo y parece tener un plan.”
La película escogida para inaugurar la sección Òrbita de la 52 edición del Festival de Sitges ha sido la coproducción hispano-argentina 4x4, un thriller de supervivencia en el que un joven delincuente se queda encerrado en el coche que intenta robar, siendo victima de una macabra tortura por parte del propietario del vehículo.
El film comienza con un ritmo trepidante y directo al grano, consiguiendo durante sus primeros compases una sensación de angustia y claustrofobia considerable. Lamentablemente el interés por su protagonista se desvanece a la misma velocidad que sus fuerzas, y es que podían haber convertido ese 4x4 en la cámara de tortura definitiva, y acaba siendo un mero juguete que se utiliza como vehículo introductorio de una liviana critica social sobre la inseguridad que sufre el país latinoamericano.
Todo el peso interpretativo recae sobre Peter Lanzani, que sale airoso de la difícil misión que supone ser prácticamente el único protagonista de un film que se desarrolla en un poco más de un metro cuadrado. Pero pese a su esfuerzo, su personaje acaba resultando cansino y poco creíble debido a las carencias de un guión repetitivo que no consigue sorprender pese a su desesperado alegato final.
El próximo 15 de agosto se estrena la secuela de A 47 Metros, A 47 Metros 2: El Terror Emerge. El film dirigido por Johannes Roberts obtuvo muy buenas críticas pese a su limitado estreno en salas y ahora presenta está secuela con la intención de ser uno de los estrenos más potentes de la temporada estival.
“A la adolescente Mia no le apetece mudarse a México con su padre, Grant, y su nueva familia. Con Grant trabajando como investigador en una antigua ciudad maya que está sumergida bajo el agua, Mia se ve obligada a pasar tiempo con su hermanastra Sasha. Aburrida y sin supervisión, Mia, Sasha y sus dos amigas se adentran en la cueva submarina en la que Grant está trabajando.
Oculto durante siglos, el lugar de entierro maya sumergido es hermoso y desconcertante, pero pronto se vuelve mortal cuando las chicas descubren que no están solas. Están rodeadas por enormes tiburones blancos amenazadores y atrapadas en una cueva que pronto podría ser su tumba.”
El reparto de A 47 Metros 2: El Terror Emerge esta compuesto por John Corbett, Nia Long, Sophie Nélisse, Corinne Foxx, Sistine Stallone, Brianne Tju, Davi Santos y Khylin Rhambo.
El argumento de Hunt no es nada novedoso, pero no por ello vamos a pasar por alto la nueva producción de Blumhouse que promete sangre y tensión a raudales.
Una organización se encarga de eliminar a todo tipo de criminales llevándolos a un desierto como presas de personas adineradas que practican la caza al hombre para pasar sus ratos de ocio. Todo cambia el día que una mujer luchará por su supervivencia sin importarle a quien se lleva por delante.
Hunt está dirigida por Craig Zobel e interpretada por Emma Roberts, Ike Barinholtz, Justin Hartley, Hilary Swank y Glenn Howerton. La fecha de estreno de Hunt en España es el próximo 18 de octubre.
“En el Ártico, la temperatura puede bajar hasta -70° C. En este paraje helado y hostil, un hombre lucha por sobrevivir, refugiándose en los restos de un avión accidentado. Un evento inesperado le obligará a emprender una larga y peligrosa expedición, en una película que supone el debut del YouTuber Joe Penna y un tour de force para un Mads Mikkelsen colosal, capaz de encarnar a este héroe solo ante el peligro.”
Arctic es un notable survival bajo cero, que no necesita de grandes artificios para enganchar y angustiar al espectador. Nos ofrece la acción prácticamente a tiempo real, sin grandes efectos, sin grandes sobresaltos, únicamente asistimos a un ejercicio de supervivencia de los que hiela la sangre.
Todo el peso actoral recae en un imponente Mads Mikkelsen, que da una lección de supervivencia y humanidad, llena de sufrimiento tanto psíquico como físico. Cada gesto, cada grito, cada suspiro llegan al espectador de manera directa y sin filtros, haciendo su sufrimiento nuestro.
El dinero en muchas ocasiones saca lo peor de la especie
humana y en Blood Money veremos una
demostración de ello de la mano de Lucky
Mckee director de May, The Woman y All Cheerleaders Die.
Un hombre decide dejarlo todo atrás y huir tras robarle una
gran suma de dinero a un cliente. Para ello contrata un avión desde el que
saltara en medio de la nada, pero en pleno salto pierde de vista el dinero que
cae a una importante distancia de él. Tres jóvenes que estaban pasando un día
de ocio en el bosque recogen esta gran suma de dinero que les ha caído del
cielo y comienza una violenta persecución en la que todo vale para hacerse con
el dinero.
El reparto está formado por John Cusack, Ellar Coltrane,
Willa Fitzgerald, Jacob Artist, Ned Bellamy, Antonio J. Bell
y Johanna
McGinley.
Los Olvidados (What the Waters Left Behind) tendrá su
estreno mundial en la edición número 50 del Festival de Sitges que se celebrará
el próximo mes de octubre. La película competirá en la sección Midnight X-treme,
una de las categorías más importantes del Festival.
El trailer de Los
Olvidados tuvo su estreno mundial en las Galas Blood Window en el Marché du
Film del Festival de Cannes, que se celebró del 19 al 22 de Mayo .
Los Olvidados
resultó ganadora del Primer Concurso de Cine de Género Fantástico organizado
por el INCAA. La película cuenta con la particularidad de haberse rodado por
completo en las ruinas de Epecuén, en la provincia de Buenos Aires. Epecuén era
una de las villas turísticas más importantes de Argentina debido a las
propiedades curativas de sus aguas termales. El 10 de noviembre de 1985 un
enorme caudal de agua rompió el terraplén que protegía la ciudad, quedando
sumergida bajo diez metros de agua salada. Epecuén desapareció. Treinta años
después el agua se retiró y las ruinas emergieron dejando expuesto un paisaje
desolador. Los pobladores nunca regresaron.
En la historia, un grupo de jóvenes parte a las ruinas de
Epecuén a filmar un documental sobre los fatídicos acontecimientos que borraron
del mapa a esa localidad bonaerense en los años ochenta. Pero se cruzarán con
una serie de terribles personajes que les demostrarán que hay cosas peores que
la muerte.
Los Olvidados está dirigida por Luciano y Nicolás Onetti
y cuenta con un reparto formado por Mirta
Busnelli, Gustavo Garzón, Agustín Pardella, Victoria Maurette y Victorio
D’Alessandro.
Una de las propuestas de terror comercial más interesantes
de lo que queda de año es The Ritual, film dirigido por David Brukner, responsable del segmento Amateur Night de la antología de terror V/H/S y cuyo estreno esta previsto para el próximo 10 de noviembre.
Tras la muerte de un antiguo compañero, cuatro viejos amigos
de la universidad deciden hacer un viaje en su honor explorando los bosques de
Suecia en plan mochileros. Allí se topan con un oso que acaba de ser
brutalmente sacrificado y que será el inicio de una sucesión de misteriosos
hallazgos que les acabaran llevando a una vieja cabaña que esconde en su
interior rastros de ritos y sacrificios paganos. The Ritual cuenta
con un reparto formado por Rafe Spall,
Robert James-Collier, Arsher Ali, Sam Troughton, Paul Reid,
Maria Erwolter y Kerri McLean.
ESTADOS UNIDOS, COLOMBIA 2016 TÍTULO ORIGINAL: The Belko Experiment DIRECTOR: Greg McLean PRODUCTOR: James Gunn, Peter Safran GUIÓN: James Gunn REPARTO: John Gallagher Jr., Tony Goldwyn, Adria Arjona
La convivencia laboral es una tarea muy complicada, y más si
el trabajo se realiza en una oficina ya que existe la particularidad de que se
crean microsistemas que están pendientes de una chispa para explotar. Esta
afirmación la hago con conocimiento propio ya que mi vida laboral se resume en
gestionar un equipo de 100 personas que desarrollan todo su trabajo en una
oficina y por más que intentes crear un clima de trabajo óptimo la mínima
gilipollez desencadena en una pequeña guerra civil. Es por ello que si un día se planteara la
posibilidad de matar a dos compañeros de trabajo estoy seguro que a más de uno
no le temblaría el pulso a la hora de coger el teclado de ordenador más cercano
y estamparlo en la cabeza de su compañero de al lado hasta que no quedara ni
una sola tecla en el.
Y precisamente este es el punto de partida del film The Belko Experiment, en el que una
gran multinacional estadounidense afincada en Bogotá atrinchera a sus empleados
en su oficina y les propone diversas pruebas de supervivencia siendo la primera
de ellas acabar con la vida de dos de los ochenta empleados que se encuentran
encerrados en sus instalaciones.
El film mezcla la supervivencia con el experimento social
situando a un grupo de ochenta personas que comparten su día a día trabajando
codo con codo en un mismo lugar y que deberán de luchar entre ellos para lograr
salir con vida de este macabro juego. Las referencias son muy claras y en
ningún momento se pretenden ocultar, y es que asistimos a un cruce de la
japonesa Battle Royale con la
alemana Das Experiment situando el
campo de batalla en un ambiente laboral.
The Belko Experiment
fracasa en su intento de impactar con su macabra propuesta porque es algo que
ya hemos visto en más de una ocasión y no aporta nada nuevo a la visión
preconcebida de la condición humana, del instinto de supervivencia o del
comportamiento ante situaciones extremas. Todas las reacciones y roles que
asumen los personajes son muy predecibles, y aunque cumplen con su labor no
sorprenderán al espectador más exigente y habituado a este tipo de films.
La película va de menos a más, comienza algo titubeante con
el planteamiento de la historia y la presentación de los personajes y poco a
poco va subiendo el nivel de tensión y brutalidad hasta desembarcar en un final
muy potente en el que no se escatima en brutalidad y gore para gozo y disfrute
de los amantes de la hemoglobina.
El reparto cuenta con muchos rostros conocidos que cumplen
con su papel destacando por encima de todos Tony Goldwyn que encarna a Barry Norris, responsable de la oficina
y que utilizara su autoridad para intentar asegurarse la supervivencia. El resto de papeles destacados recaen en John Gallagher Jr. que da vida a la
persona con más consciencia del grupo y que intenta buscar una salida sin la
necesidad de matar a nadie, Adria Arjona
novia de Gallagher, John C.McGinley un autentico psicópata
que acabara con quien haga falta para salir vivo del edificio y Melonie Diaz una joven en su primer día
de trabajo en la empresa.
El australiano Greg
McLean ha sido el encargado de dirigir el film. Conocido por ser el
director de las dos entregas del slasher Wolf
Creek y que tiene el dudoso honor de haber dirigido la que posiblemente
fuera la peor película de terror comercial del pasado año, TheDarkness. El guión ha corrido a cargo del exitoso James Gunn responsable de los libretos
y la dirección de Guardianes de la
Galaxia y Silther: La Plaga
entre otras.
En definitiva, The
Belko Experiment es un entretenido pastiche de diversas películas que sin
duda apasionara a los que no hayan visto mucho sobre esta misma temática y que
sabrá a poco a los conocedores del género.
Killing Ground es
un survival rodado en tierras australianas que supone el debut tras las cámaras
de Damien Power y cuyas primeras
impresiones están siendo excelentes por parte de la crítica especializada.
El argumento habla de una joven pareja que deciden ir a
pasar unos días a un tranquilo parque nacional para relajarse en medio de la
naturaleza. Una vez allí compartirán espacio con una pareja con un niño que
desaparecen de manera misteriosa. Sin saber muy bien como se verán inmersos en
una cacería en la que ellos cumplirán con el papel de presas. Killing Ground
tiene previsto su estreno en el mercado domestico estadounidense el próximo 21
de julio y cuenta con un reparto compuesto por Harriet Dyer, Ian Meadows,
Stephen Hunter, Aaron Pedersen, Tiarnie
Coupland, Maya Stange, Mitzi Ruhlmann, Aaron Glenane y Airlie Dodds.
ESTADOS UNIDOS, REINO UNIDO, 2016 TÍTULO ORIGINAL: 31 DIRECTOR: Rob Zombie PRODUCTOR: Michael Sherman, Kathryn Robson GUIÓN: Rob Zombie REPARTO: Sheri Moon Zombie, Richard Brake, Meg Foster
El 30 de octubre de
1975, cinco trabajadores de una feria de pueblo son raptados y mantenidos como
rehenes una noche antes de Halloween, y son llevados a un recinto secreto
llamado «Murder World». Allí se les informa que deberán participar en un juego
denominado «31», cuyo objetivo es sobrevivir durante doce horas. Esto les
resultará difícil porque en «Murder World» ellos no están solos, de hecho,
serán acosados por una violenta pandilla de payasos asesinos.
Desde que 31 se
estrenó en Sundance el pasado mes de enero y fue abucheada por los asistentes,
el último trabajo de Rob Zombie ha
ido levantando miedos y esperanzas a partes iguales. Esto no es nada nuevo si
hablamos del realizador, casi todas sus películas (6 hasta la fecha) han sido
de las que dividen al público en defensores y detractores de su particular
visión del cine de terror y su personal forma de llevarlo a cabo. El que aquí
escribe entraría dentro de los primeros. Y es que aunque Zombie tiene sus defectos, creo que es un director con un estilo
que dentro de sus registros se desenvuelve de maravilla, que no destaca
especialmente por su originalidad ni la profundidad de sus historias, pero
siempre suelen ser lo que el quería que fueran, y que domina como nadie el
género del Grindhouse y el explotation setentero. Y 31 es exactamente eso: un explotation al estilo Zombie sin pretensiones de llegar a ser
algo más.
El argumento de 31
se resume a lo que dice la sinopsis: un grupo de feriantes es secuestrado la
noche antes de Halloween por un grupo de sádicos que los obligaran a participar
en un juego macabro en el que serán asediados por varios payasos psicópatas en
un lugar llamado Murder World, con la posibilidad de ser liberados si siguen
vivos tras pasar 12 horas. Esto es todo lo que la película ofrece y Zombie se centra en ello sin querer
meter más trama de la necesaria ni giros de guion absurdos o demasiado
complejos.
Es un juego del gato y el ratón donde la gracia reside en
descubrir al próximo enemigo que aparecerá, dejarse llevar por el propio lugar
(de la ambientación hablaré más abajo) e intentar calcular (como si nosotros
mismos fuéramos los apostantes) quien será el próximo en caer y la forma en que
lo hará. Si alguien intenta buscarle algo más que eso a 31, casi mejor le
recomiendo que no se acerque mucho a ella, porque la decepción está asegurada.
Como pone en la ficha, esta película es un Rob Zombie en modo fan-service y en
ella encontraremos todo lo que caracteriza a este director y lo que, en su
mayoría, nos gusta a sus defensores, empezando por una ambientación estupenda
del lugar donde ocurre la acción, una especie de fábrica o complejo industrial
abandonado en el que cada sala parece ser un recoveco de la mente de Zombie. En él encontraremos zonas que
nos resultaran familiares de otros títulos suyos y mucha imaginación a la hora
de decorar y crear esa especie de mundo de pesadilla. Todo tiene un aspecto
macabro, sucio y perverso, acompañando perfectamente la caracterización de los
enemigos y dando pie a que cualquier salvajada sea posible allí dentro.
Unos enemigos que vienen con aspecto de payaso (que como
sabemos todos, son la debilidad del director) y que sin llegar ninguno a los
niveles del capitán Spaulding (ese
será siempre su payaso más recordado, de eso no tengo dudas) están bastante
bien y todos tienen su propia personalidad a pesar de que alguno (en especial
la pareja de Death-Head y Sex-Head) tenga un tiempo bastante
limitado en pantalla. Pero si hay uno de todos ellos que destaca por encima del
resto, ese es Doom-Head. Si por
casualidades de la vida fuera yo el que termina dentro de ese lugar en la vida
real, estoy seguro de que no querría que fuera él quien me matara.
En cierto modo, 31
recuerda bastante a los inicios de Zombie,
tiene ese aspecto císquense y como de pasaje del terror donde lo que prima es
lo salvaje y la falta de moralidad (de eso la peli cargadita, ya sea en forma
de imágenes, referencias o chistes retorcidos) por encima de la historia en sí
misma, algo parecido a lo que ocurría con su opera prima, La Casa de los 1000 Cadáveres (2003). Ojo, eso sí, que nadie se
espere encontrar aquí la nueva Los
Renegados del Diablo por que no se le acerca ni en salvajismo ni en
carisma, que era algo que en aquella rebosaba. Los payasos de Murder World no
son la familia Firefly y no creo que
Zombie lo intente siquiera, son solo
sádicos sin más profundidad, que lo único que quieren es cazar a todo lo que se
les ponga por delante y que nos regalaran algunas muertes bastante burras (tanto
de los protagonistas como de ellos mismos, que aquí reparten y reciben todos
sin excepción) y unos efectos artesanales de la vieja escuela de esos que
tantos nos gustan pero que, por desgracia, a ratos nos costara un poco
apreciarlos bien. Esto se debe a dos motivos. El primero, que el trabajo de
cámara es algo mareante y confuso en las escenas de acción y hay peleas en las
que uno se queda algo perdido intentando ver quien va ganando o de quien es la
sangre que salpica. El segundo (y este no es culpa de Zombie sino de la puñetera MPAA) es la evidente censura que tienen
algunas escenas para evitar a toda costa la temida calificación NC-17.
Con esto no quiero decir que el gore este recortado, haberlo
lo hay, pero se nota que hay planos recortados para poder estrenarla en cines y
algunas muertes ocurren fuera de plano (no sé si porque era así, o si Zombie tuvo que quitarlas para llegar a
la R) pero esto no es nada que se pueda arreglar más adelante con un Director's
Cut. Algo que personalmente espero con muchas ganas y que el propio Zombie confirmó que saldría más
adelante.
Si hablamos de historia, la cinta tampoco es que destaque
demasiado más allá de su premisa y casi todos los personajes son bastante
antipáticos (marca de la casa) haciendo mucho más fácil el pasarlo bien una vez
llega la matanza. El reparto, mezcla de caras habituales en su cine con otras
diferentes, cumple lo justo y necesario para el tipo de film que es 31, muchos destacan más por su
caracterización (un irreconocible Malcolm
McDowell o Pancho Moler como el
polémico Sick-Head) que por su
actuación, destacando eso sí, a Richard
Brakecomo Doom-Head que
protagoniza un par de monólogos bastante buenos (sobre todo el que abre la
película), aunque luego en la práctica nos quedemos con ganas de ver un poco
más.
Su parte final es demasiado simple y algo falta de clímax,
dejando bastante para nuestra imaginación una vez termina el juego y empiezan
los créditos. Tampoco sabremos gran cosa de los que están detrás de ello, de
por si una de las preguntas que me hice durante todo el rato fue como sabían
ellos lo que ocurría sin haber cámaras ni ningún tipo de dispositivo que
les indique como avanza la partida, pero
no creo que sea algo que de demasiado dolor de cabeza si no buscamos más allá
del espectáculo que la película nos quiere ofrecer.
En definitiva, 31
tiene todos los aciertos y fallos habituales del cine de Rob Zombie, siendo casi un fan-service de sí mismo en el que ha
metido todo lo que le gusta y que nosotros queremos ver en un título suyo.
Cierto que el guión no es su mejor baza y sus personajes no tienen tanta gracia
como en su primeros trabajos, pero ha conseguido traer de vuelta ese aura
gamberra y depravada que tenían sus primeras obras, pese a no llegar al nivel
de las mismas. No ha buscado revolucionar ni hacer algo diferente (como si
quiso hacer con su anterior película The
Lords Of Salem, odiada y amada a partes iguales), simplemente ofrece un
pasaje del terror que no busca más que divertir y referenciar sus anteriores
trabajos. No es su mejor película, pero tampoco creo que sea de las peores, es
puro entretenimiento y salvajismo, las dos cosas que caracterizan al director.
Estoy seguro de que cuando 31 se
estrene en el Sitges de este año ocurrirá de nuevo esa división de opiniones
que tanto caracteriza todos sus estrenos, yo de momento y hasta nueva obra,
sigo estando en el lado defensor.
Lo mejor: si te
gustan sus otras películas está seguro que te hará pasar un buen rato. Buena
BSO, una ambientación muy cuidada, escenas salvajes (pese a los recortes) y
demás elementos que suele tener el cine de Zombie.
Un explotation sangriento, divertido y macabro. Lo peor: si por
el contrario, no te gustan sus otras películas, no encontraras nada nuevo o
diferente en 31. El guión se podría
resumir en un post-it, el reparto no pasa de justito y toda la parte final
queda algo a floja en comparación con lo visto anteriormente. Algo más de
clímax hubiera quedado mucho mejor y se nota que han metido mano con la tijera.
Una de las películas más esperadas para los próximos meses
es No Respires, la nueva obra de Fede Álvarez, responsable del brutal
remake de Posesión Infernal que se
estreno hace ya tres años.
La premisa a priori no parece excesivamente novedosa, aunque
el trailer nos revela que puede haber alguna sorpresa escondida: Tres ladrones
de poca montan deciden dar un golpe que no puede fallar, entrar en casa de un
anciano ciego y robarle una importante cantidad de dinero que se rumorea que
esconde allí. Una vez dentro descubrirán que el adorable anciano en realidad es
un perturbado psicópata que no les dejara salir con vida.
El reparto está formado por Jane Levy, Stephen Lang,
Dylan Minnette, Daniel Zovatto, Segej Onopko
y Jane May Graves. La fecha de
estreno para No Respires en nuestro país es el próximo 2 de septiembre.
El marco de la Comic-con ha servido para que Legendary
Pictures presente en sociedad el trailer de Kong: Skull Island, la nueva incursión del gran simio en pantalla
de la mano del director Jordan Vogt-Roberts.
En Kong: Skull Island
encontraremos a un grupo de exploradores y militares formado entre otros por Samuel L. Jackson, John Goodman, Brie Larson
y Tom Hiddleston, que viajan a una
misteriosa e inhabitada isla del pacifico. Una vez allí se encontraran con que
no están solos y deberán de unir sus fuerzas para poder salir de la isla con
vida.
La fecha de estreno prevista para Kong: Skull Island es el próximo 10 de marzo y será el inicio de
una curiosa trilogía a la que le seguirá Godzilla
2 y finalizara con el crossover Kong Vs
Godzilla que se estrenara en el año 2020.
Una joven mujer decide irse a la costa a surfear tras la muerte de su madre. Tras varias desgraciadas coincidencias que la ubicarán en una playa aislada y retenida a 20 metros de la arena en una boya, la mujer tendrá que encontrar la manera de sobrevivir antes de sucumbir a sus heridas y, sobre todo, evitar ser devorada por un gran tiburón blanco.
Disfrutar de una buena película en una sala de cine es un lujazo en cualquier época del año, eso es un hecho. Pero para mí, en verano, se disfruta el doble. Me explico, soy de esas personas que odian con toda su alma que haga calor, es superior a mí desde que tengo uso de razón, prefiero cualquier época del año antes que el puñetero, sofocante y agobiante verano. Por eso, cuando llega el fin de semana y uno quiere distraerse un rato, casi cualquier plan callejero queda anulado al instante por culpa de la temperatura y algo como ir al cine, que de por si disfruto, se convierte casi en un momento de éxtasis al poder disfrutar de una película (sea cual sea) en una sala acondicionada y fresquita sin tener que freírme vivo en una terraza o verla/sufrirla en casa delante de un ruidoso y poco eficaz ventilador de los chinos.
Al margen del desahogo personal, ¿tiene esto algo que ver con la nueva película de Jaume Collet-Serra? En parte si, por que Infierno Azul (o The Shallows) es el título perfecto para los que, como yo, estéis hasta las narices de derretiros hagáis lo que hagáis y queráis meteros en la oscuridad y el frescor que brinda una sala de cine para ver un título que sin haceros pensar demasiado ni devanaros los sesos os distraiga durante 90 minutos y consiga manteneros con los ojos pegados a la pantalla, pendientes de que ocurrirá en todo momento.
Infierno Azul está lejos de ser la película de supervivencia maestra y definitiva, pero no nos importa, porque lo cierto es que ni siquiera lo intenta. Es un puro entretenimiento veraniego, perfecto como ya he dicho para renegar del calor por un rato y dejarse llevar por su estilo videoclipero mientras nos perdemos en sus atractivas imágenes a la vez que nos mordemos las uñas pensando en cómo y por donde saldrá el tiburón la próxima vez. Collet-Serra tiene muy claro el tipo de producto que es, sabe exprimirlo y nos da lo que promete con creces, lo que no le exhibe de tener varios puntos que no terminan de encajar y que nombrare más abajo.
La película arranca con una leve presentación de Nancy, en pocos minutos nos hacemos una idea de cómo es (y por qué esta surfeando en una playa situada donde Jesucristo perdió su chancla) además de mostrarnos el idílico y maravilloso entorno en el que se encuentra. Con un estilo casi de videoclip y predominando siempre lo visual por encima de todo lo demás, toda esta primera parte es un puro espectáculo de imágenes potentes y música moderna que bien podría pertenecer a un documental sobre el surf de Discovery Channel, donde el mar, la playa y hasta nuestra protagonista se lucen en atractivos planos en los que es fácil perderse. Todos sabemos lo que está por venir y el director juega con ello haciéndonos dudar de cuando y como ocurrirá el desastre que cambiara el tono de todo lo que estamos viendo, pero hasta que eso pase sabe sacarle el máximo partido a los elementos de los que dispone.
Cuando el tiburón aparece y las circunstancias dejan a Nancy atrapada (sin dejar nunca de lado el apartado visual) es cuando la cosa se pone interesante a nivel argumental y nos hacemos miles de veces la clásica pregunta de ¿que haría yo? en cada situación que le toca vivir a la protagonista, y básicamente en eso consiste el juego que nos propone Infierno Azul.
Como ya he dicho no es, ni mucho menos, el survival por excelencia, aquí no prima precisamente lo realista, esto es un blockbuster veraniego, un espectáculo puramente cinematográfico que aun y con todos sus tramos inverosímiles nos mantiene pegados a la butaca con una tensión palpable, siempre alerta, tal y como lo está Nancy. Uno de los mayores errores que podríamos cometer es estar pendiente de que es creíble y que no durante el visionado (o yo por lo menos lo veo así) porque de esa manera es imposible disfrutar de lo que nos ofrece, básicamente porque lo que nos están ofreciendo es algo totalmente diferente.
Jaume Collet-Serra tiene interés en que mantengamos la tensión y lo pasemos mal en las escenas de falsa calma, pero también quiere ofrecernos un espectáculo potente, no nos plantea dudas existenciales sobre la protagonista, ni el por qué el tiburón se ofusca tanto con ella, ni si quiera el calvario físico que sufre la misma es del todo creíble (solo hay que verla nadar estando ya herida) solo quiere que nos metamos en una situación angustiosa desde la comodidad (y el frescor, no me canso de decirlo) de una sala de cine y nos dejemos llevar por ella a la vez que nos mete imágenes espectaculares.
Esto tiene sus fallos, obviamente, y es que InfiernoAzul funciona estupendamente como pasatiempo donde dejar la mente fuera durante gran parte de su metraje, pero en su último tercio el nivel de credibilidad termina siendo tan bajo que hasta con el chip apagado desentona un poco, llegando un final hollywoodiense que casi nos lo grita en la cara, por no hablar de que se traiciona hasta la propia naturaleza del tiburón, pasando de animal defendiendo su coto de caza (algo lógico) a casi parecer un psicópata ofuscado con su final-girl. Eso sí, visualmente y a nivel de entretenimiento ninguna queja, todo se luce de maravilla en pantalla grande.
Uno de los pilares en los que se sostiene Infierno Azul, evitando que la propia naturaleza de la película termine fastidiándola, es la presencia de Blake Lively, protagonista única y absoluta (aparte del tiburón) sobre la que se sostiene la cinta de principio a fin. Si ella fallaba, la cinta se iba al garete por mucho que el acabado visual y el ritmo fueran de lo más potentes, por suerte la actriz californiana ofrece una interpretación sólida y bastante seria teniendo en cuenta lo fácil que hubiera sido caer en exageraciones, sobre todo si tenemos en cuenta que en su primer tercio se nos presenta más como un pedazo de carne listo para ser comido más que como una persona, pero poco a poco va formándose como personaje, con la dificultad extra de que al margen de una gaviota, está sola y sin nadie para darle la réplica. Se toma más en serio el papel que el propio Collet-Serra la película en sí y eso hace que nos involucremos con su calvario y empaticemos con ella hasta cuando toma decisiones algo cuestionables.
En rasgos generales Infierno Azul funciona y como ya he dicho es un título perfecto para dejarse llevar por él y sentarse a disfrutar de una sesión de cine sin pretensiones y cargado de tensión, donde se antepone el espectáculo y el entretenimiento a la realidad (a veces demasiado) y que cuenta con un acabado técnico y visual maravilloso, da gusto ver un tiburón que no cante a CGI por todos lados entre tanto maltrato al género por parte de los títulos de Asylum. La película se pasa en un suspiro y no pretende ser más de lo que realmente es, pero puede decepcionar a los que esperaran un acercamiento algo más maduro y realista a la situación que nos propone, ya que para poder disfrutar de Infierno Azul en todo su esplendor es necesario dejar fuera esa parte cojonera del cerebro que nos hace sacarle la puntilla a todo, hay que perderse en ella y disfrutar de la hora y veinte de entretenimiento que nos propone y no intentar ver en ella más de lo que realmente es, un puro blockbuster veraniego.
Lo mejor: la dirección de Collet-Serra es estupenda, exprime al máximo los elementos de los que dispone y le da un acabado visual espectacular. Pese a que el guion no sea gran cosa, el nivel de entretenimiento nunca decae y la interpretación de Blake Lively levanta algunas escenas que podrían resultar de chiste por culpa de la inverosimilitud de lo que nos muestran. Lo peor: exigirle algo más de lo que realmente podría ser uno de las mayores errores, si nos ponemos a sacar la puntilla acabaremos destrozándola. Aun y con todo, si es cierto que la última parte canta un poco respecto al resto de metraje, dando la sensación de que llegados a cierto punto ya no importa si todo es un sinsentido siempre que sea espectacular para la vista.
TÍTULO ORIGINAL: Bastard DIRECTOR: Powell Robinson, Patrick Robert Young PRODUCTOR: Lauren Bates GUIÓN: Patrick Robert Young REPARTO: Rebekah Kennedy, Ellis Greer, Dan Creed
Cinco extraños, todos
ellos con problemas psicológicos y algunos incluso criminales, se verán
involucrados con un psicópata enmascarado que irá acechándolos y asesinándolos
uno por uno en una casa rural aislada.
Un grupo de personajes variaditos con personalidades
bastante turbias, una casa/hostal rural y un asesino con máscara de nenuco son
los tres ingredientes que forman Bastard,
un slasher de bajo presupuesto con pintas de cine indie que, pese a salirse en
un primer momento de los cánones clásicos de este tipo de películas, al final
termina siendo más de lo mismo y no precisamente bien resuelto. No es que la
formula típica del slasher me canse (todos sabemos lo que vamos a ver cuando
vemos un título de esta categoría) pero la idea de que no hubiera una rubia
tonta, un chulito, un gracioso y una chica lista y virginal me llamaba bastante
la atención por el tema de aportar frescura a un subgénero que poco o nada
nuevo tiene ya que ofrecer. Si además les añadimos un lado oscuro a todos los
protagonistas, llegando a dudar sobre si alguno de verdad tiene buen fondo, la
cosa se pone interesante.
El inicio de la película y todo su planteamiento se sale (un
poco, sin pasarse) de lo común y da esperanzas de que veremos algo diferente
(sea bueno o malo, eso ya es otra historia) según vamos conociendo a los
personajes, más propios de un thriller indie que de un slasher al uso. Todos
ellos tienen algún asunto turbio o extraño detrás y excepto uno de ellos, el
resto no parecen ser precisamente buenos samaritanos. Cuando, por varias
coincidencias, terminan todos reunidos
en una casa en mitad de la nada, uno espera que esas personalidades choquen y
creen conflictos al margen de si hay o no un psyco-killer rondando por ahí
dispuesto a despedazarlos de forma horrible, pero es a partir de ahí cuando la
película comienza su declive. Según se desarrollan los hechos nos damos cuenta
de que da igual todo el pasado de los personajes y sus personalidades, caen
como carne de cañón cuando les llega el turno y todo vuelve a los lugares que
conocemos de sobra, y no solo eso, sino que además como slasher Bastard deja bastante que desear en
algunos campos.
Las muertes, algo imprescindible en estos films, pese a
contar con efectos artesanales y huir del CGI no son demasiado llamativas, la
primera de ellas (el momento espalda) apunta bastante alto pero el resto no
están a la altura, quedando bastante light en comparación. El ritmo es bastante
plano y a la trama le cuesta arrancar aunque eso para mí no supuso un gran
problema, si lo fue la falta de definición que tiene el tono de la cinta,
bastante variable según la escena y que al final acabo mareándome. A ratos se
toma muy en serio a si misma al tratar asuntos de los personajes pero luego
encontramos una escena a cámara lenta con una víctima pegándole al asesino con
un gran dildo morado mientras suena el coro Ave María de fondo.
Ambos tonos me gustan pero mezclados de esa manera uno no
sabe al final como tomarse la película y eso descoloca. La parte del asesino
tampoco destaca especialmente, no solo es predecible saber quién es, sino que
además sus motivaciones no son demasiado interesantes, mezclando malos tratos,
trastornos mentales y hasta canibalismo.
A nivel artístico encontramos de todo, ninguno de los
interpretes ganara nunca un Oscar pero algunos defienden la papeleta como
pueden, mientras otros se pasean entre lo soso y lo sobreactuado según lo
requiera la escena. La dirección es irregular, se nota la poca experiencia tras
las cámaras, ya que a ratos a uno le cuesta ubicarse pero esto es perdonable
teniendo en cuenta que es su primera película. Como ya digo la idea de la que
parten me gusta y creo que con más experiencia y una segunda mitad mejor
orientada y aprovechando bien los ingredientes que tenían, podrían haber sacado
un título bastante interesante que mezclara el género indie y el slasher
aprovechando lo mejor de cada uno.
Lástima que al final Bastard se quede en un planteamiento algo diferente y una idea
curiosa, pero que según avanza va perdiendo enteros y una vez terminada no pase
de mediocre. He visto cosas mucho peores con fórmulas más sencillas de llevar a
cabo y valoro que quisieran arriesgarse, pero en este caso la cosa se les ha
quedado a medio camino en ambos géneros.
Lo mejor: La idea
inicial, intentar (de primeras) alejarse de los clichés y la muerte del lago. Lo peor: La falta
de un tono más definido, algo más de ritmo y que las esperanzas que pueda dar
de primeras al final desaparecen, dando pie a lo mismo de siempre en versión
mediocre.
Jaume Collet-Serra
es uno de los directores más prestigiosos del panorama nacional pese a que esta
afincado en Hollywood desde el inicio de su carrera que fue con el remake de La Casa de Cera interpretado por Elisha Cuthbert y Paris Hilton. Tras unos años en los que ha estado más centrado en
el cine de acción vuelve al terror con Infierno
Azul un survival con tiburones que nos puede recordar a Open Water o El Arrecife y que está protagonizado por Blake Lively, Sedona Legge
y Óscar Jaeneda.
“Nancy se
encuentra haciendo surf en una playa solitaria cuando un enorme tiburón blanco
la ataca. La joven queda atrapada a apenas unos 100 metros de la costa y deberá
tirar de todos sus recursos y voluntad para lograr escapar con vida”
Cierto es que este primer trailer en castellano de Infierno Azul muestra muy poco, pero no
hace falta pensar demasiado para imaginarnos que caminos tomara el film que
tiene prevista su fecha de estreno en España para el próximo 24 de junio.