ESTADOS UNIDOS, 2012
TÍTULO ORIGINAL: The Hobbit: An Unexpected Journey
DIRECTOR: Peter Jackson
PRODUCTOR: P.Jackson, C.Cunningham, Z.Weiner, F.Walsh
GUION: P.Jackson, F.Walsh, P.Boyens, G.del Toro
REPARTO: Martin Freeman, Ian Mckellen, Richard Armitage
DURACIÓN: 169 minutos
VALORACIÓN: 7/10
UNA PELÍCULA EXCESIVA QUE NO LOGRA EMOCIONAR, PESE A QUE LO INTENTA
Todo transcurre con tranquilidad en la vida de Bilbo Bolsón… hasta que un día aparece
el mago Gandalf, que le asigna el
cometido de acompañarle a él y a sus trece compañeros enanos al antiguo hogar
de éstos, la vieja ciudad de Erebor, que se encuentra ocupada por Smaug: un dragón al que deben
derrotar para poder recuperarla.
Hay que decir que pese a que la película presenta algunos
defectos, posee también algunos detalles interesantes; el apartado
visual, por ejemplo, como ya ha demostrado Peter
Jackson en anteriores trabajos. Eso unido al acertado uso del 48 fps da
como resultado un film con una calidad de imagen pocas veces vista.

Sobre los nuevos personajes que no habíamos visto antes, hay que
destacar a Thorin Escudo de
Roble; sin
duda, una de las grandes aportaciones que nos ha dado esta película. Del resto,
por desgracia, apenas se puede comentar mucho. A diferencia de El Señor de los
Anillos, cuya primera entrega hacía que uno supiera el nombre
de la comunidad entera una vez llegados al final de la misma, gracias a lo bien
llevado por parte del director el desarrollo y presentación de los personajes,
aquí echamos de menos esa parte y muchos de los enanos (por no decir todos)
pasan al olvido del espectador rápidamente aunque hayan aparecido durante el
95% del metraje. Otra simpática aparición es la del mago Radagast, el “mago pardo”, una especie
de mago hippie
que vive en la naturaleza y rodeado de animales.
Una de las cosas de El Hobbit
que más me ha indignado es el excesivo uso del CGI (Computer-Generated
Imagery). El toque realista y artesanal que se consigue con el maquillaje por
ahora es imposible de obtener con un ordenador. Está bien usar esta tecnología
para determinados personajes o situaciones, pero este uso casi indiscriminado,
unido a la ausencia de maquillaje (en los personajes “malvados” y en los mismos
enanos) ha sido algo que me ha parecido imperdonable por parte de Peter Jackson, por renunciar a sus
orígenes y caer en la facilidad del ordenador dejando a la película con un
aspecto demasiado artificial.

Otra de las pegas que quizás tengamos que resaltar es su duración,
sobre todo en lo referente a su calidad. Está bien que una película dure lo que
haga falta siempre que esté justificado y sirva para contar todo con detalle,
pero en este caso no es así. Las casi tres horas que dura se tornan en
excesivas con tanto “relleno”, cuando habiéndola acortado un poco habría
quedado una película más redonda y dinámica.
La banda sonora opta por rememorar el pasado; se copia de un modo
palmario la música de El Señor de los Anillos variándola
sutilmente para poder presumir de algo original. Por un lado está bien, porque
se despierta la nostalgia del espectador, pero es arriesgado exponerse a que
determinados temas introducidos en el film no concuerden con las imágenes y se
produzca alguna que otra situación anticlimática.
Tengo que reconocer que no he leído el libro, y desconozco cómo ha
sido de fiel esta adaptación frente a la novela original. Pero sí podemos
destacar una diferencia en comparación con su trilogía predecesora, y es un
cierto aire infantiloide que desprende. Según tengo entendido, la novela es una
especie de cuento infantil así que en este caso, es un punto a favor que tiene
la película.
Aun con todo, y pese a la fuerte sensación de déjà-vu que generará
a más de uno el visionado de El hobbit, hay que
reconocerle ciertos puntos fuertes, sobre todo uno, que es su inicio. El
prólogo, narrado por Ian Holm (el Bilbo anciano) es sin duda el momento
más redondo y espectacular del film.
En definitiva, una entretenida película de aventuras que, si bien
presenta lentitud en algunos tramos de su desarrollo, asegurará cuando menos un
buen rato a quienes la vean.