4/9/16

THE NEON DEMON



ESTADOS UNIDOS, 2016

TÍTULO ORIGINAL: The Neon Demon
DIRECTOR: Nicolas Winding Refn
PRODUCTOR: Lene Børglum, Sidonie Dumas
GUIÓN: Nicolas Winding Refn, Mary Laws
REPARTO: Elle Fanning, Jena Malone, Bella Heathcote
DURACIÓN: 117minutos
WEB: http://theneondemon.com
IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1974419/

VALORACIÓN8/10

UN MUNDO ABSTRACTO Y PERVERSO




Jesse es una aspirante a modelo que llega a Los Ángeles, donde se cruza con un grupo de modelos profesionales elitistas, que llevan a lo extremo sus intentos por seguir aparentando la misma edad... Para ello recurrirán a prácticas de vudú y canibalismo.

Si hay una película que está levantando expectativas y escepticismo a partes iguales a día de hoy, esa es The Neon Demon. Desde su estreno en el pasado Cannes y sus correspondientes abucheos por parte de la crítica especializada, el último título de Nicolas Winding Refn ha dejado claro que será de esas películas que dividen a la gente entre los que quedan maravillados y los que no conectan de ninguna manera con ella. En mi caso reconozco que tenía bastante curiosidad por verla y que su campaña promocional a base de múltiples carteles era lo suficiente llamativa como para llamar mi atención, pero mi última (y única) toma de contacto con Refn fue allá por el 2011 con la aclamada Drive, un film que sin disgustarme del todo, no llego a entusiasmarme ni la mitad de lo que gusto a todo el mundo (aunque reconozco que pudo ser víctima de mi propio hype, no hay nada peor que ponerse una expectativas imposibles a la hora de ver una película) y eso ha ayudado bastante a la hora de sentarme a ver The Neon Demon, pues aunque tenía cierta curiosidad por ella no esperaba ni mucho menos que llegara a gustarme de verdad, algo que para mi sorpresa, al final si ha ocurrido.


Los que conozcáis el cine de Refn, sabréis de sobra que es un director que tiene más interés en contar su historia por las imágenes que por los diálogos. Yo no ando muy puesto en su filmografía pero fue algo que note en Drive y que por lo que leí por ahí (corregirme si me equivoco) llevo a cuotas más altas en Only God Forgives. The Neon Demon sigue el mismo camino y desde el principio, mostrándonos a Jesse con el cuello cortado (esto no es un spoiler, es una sesión de fotos) y luces de neón por todos lados, antepone el apartado visual y sonoro para hacernos entender lo que estamos viendo, dejando de lado el mero hecho de contar una historia de la manera tradicional y queriéndonos enganchar a través de los ojos. Con esto no quiero decir que The Neon Demon no tenga ningún tipo de historia y sea solo un montón de imágenes potentes unidas a boleo, tiene una trama principal (con su planteamiento, su nudo y su desenlace) pero está lejos de ser destacable y de por sí, es una historia que todos  conocemos y que ha sido explotada en miles de películas y telefilms. Lo que realmente interesa de The Neon Demon es como se cuenta esta historia, y no la historia en sí misma.

Cuanto tienes un argumento que es de sobra conocido por todos (hasta por los que en general no tenemos mucha idea del mundo de la moda y sus entresijos) no puedes permitirte dejarlo todo al servicio de la historia, ya que no creo que a estas alturas a nadie le impacte ver lo frívolo, egoísta y retorcido que es el negocio de la imagen en Los Ángeles (o en cualquier sitio) y además hacerlo a través de una protagonista que llega cargada de sueños y esperanzas viendo como poco a poco ese mundo la va superando, eso es algo que ya hemos visto miles de veces. Refn lo que realmente hace con The Neon Demon es llevarlo hacia lo abstracto, crea una especie de retrato exagerado mezclando lo artístico de las imágenes con lo sucio de ese submundo y le da un toque casi de humor negro y retorcido a través de sus metáforas, dándole una forma literal a los famosos dichos que hay dentro de ese negocio. Sé que así leído puede sonar un poco a paja mental mía, pero es difícil dar a entender todo esto sin desvelar nada importante de la trama, y aunque como ya digo nada es nuevo dentro de la misma, creo que es mejor que cada uno la descubra por su cuenta y sin spoilers.


Según va avanzando la trama de la película, todo lo que he nombrado se vuelve cada vez más palpable y en sus últimos 15 minutos es donde The Neon Demon llega a sus mayores excesos y regala escenas tan retorcidas y exageradas como metafóricas si se buscan las dobles lecturas. Llegados a ese punto uno entiende los abucheos de Cannes ya que la película toca un par de temas bastante tabú tanto en el cine como en la sociedad en general, pero manteniendo siempre la estética visual y atractiva que la caracteriza. Puede que a los cinéfilos menos entrenados en temas desagradables llegue a impactarles, aunque a los que como yo, lo consumáis habitualmente, no hay nada en The Neon Demon que llegue a incomodaros, de por si es en esta parte de película donde Refn se deja llevar y pese a pecar de excesivo a mi  consiguió sacarme una sonrisa tomándomelo todo como una sátira sobre lo frívolo, competitivo y efímero que es hoy en día ser modelo, donde tantas personas quieren verte caer y siempre hay una cara nueva y mejor (más joven, más rubia o cualquier adjetivo que se os ocurra) a punto de entrar y dispuesta a quitarte el puesto sin pensárselo dos veces.


Para que la película funcione es importante contar con un reparto que entienda perfectamente donde están metidos y lo que la película quiere transmitir, ya que cuando no se utiliza una narrativa común es fácil que uno termine perdido si no puede entender a los personajes que tiene delante. Por suerte Refn cuenta con un conjunto de intérpretes femeninas que saben exactamente lo que tienen que hacer, encabezadas por una magnética y contenida Elle Fanning como Jesse, que transmite sin esfuerzo esa sensación de ser algo casi venido de otro mundo, un ser virginal por el que todos se pelean y al que las otras chicas odian al instante, añadiendo además ese aire de Lolita inalcanzable que despierta pasiones y deseos en los adultos de su alrededor. Fanning le da los matices necesarios para pasar de inocente a calculadora casi sin que nos demos cuenta y es que Jesse sabe de sobra el interés que despierta en los demás y el benéfico que puede sacar de ello. Por otro lado tenemos a una estupenda Jena Malone (una actriz que me ha gustado siempre y aquí lo da todo) como Ruby que para mí es el mejor personaje de la película. Es la que se carga encima las partes más controvertidas de la trama y su personaje es el que más parece encajar en el mundo que ha creado Refn. Malone puede ser simpática, sexual, peligrosa y desagradable casi en una misma escena y eso no es algo fácil. Ambas están acompañadas de unas frías, retorcidas y envidiosas Bella Heathcote y Abbey Lee que representan perfectamente cada una el rol que le ha tocado. También encontramos rostros bastante curiosos como Christina Hendricks, Keanu Reeves o Karl Glusman (visto en Love de Gaspar Noé, otra cinta bastante polémica).

Hablar de The Neon Demon es hablar de un acabado técnico fantástico. Las luces, la música y las localizaciones ayudan mucho a entrar en el universo que nos propone Refn, marcando una notable diferencia entre la moda y el mundo real a través del acabado visual, paseándose entre lo estrambótico y lo electrónico cuando Jesse está dentro del modelaje a la normalidad y suciedad de cuándo vuelve al motel en el que vive temporalmente. Es dentro del primer apartado donde la cinta destaca y encontramos lugares que parecen sacados de un sueño (o un viaje de ácido…) donde luces y sombras se funden y crean espacios que parecen no tener fin a simple vista, transmitiendo frialdad y belleza al a vez, mientras que en el segundo todo es bastante austero y convencional. Poco se puede reprochar a su acabo visual y tampoco al musical, donde temas electrónicos y (como no) a base de sintetizadores que ahora parecen estar tan de moda otra vez. Todo junto crea un espectáculo sensorial que hace que la trama pase a un tercer plano y se pierda entre imágenes y sonidos extravagantes.


Poco más puedo decir de The Neon Demon, es una película que levantara tantas pasiones como decepciones allá por donde pase. Es posible que las expectativas no la ayuden demasiado ya que no es una película que vaya a gustar a todo el mundo por igual y que está muy alejada del cine convencional. Es un espectáculo en el que destaca la forma por encima del fondo, donde la trama y el desarrollo de la misma sin dejar de existir, no son lo realmente importante de la misma, es un título que está hecho para trasmitir cosas y es algo que lograra con una parte del público pero no con otra. 

En mi caso ha ayudado mucho como ya he dicho el hecho de no esperar en ningún momento encontrarme con algo que me gustara, más bien todo lo contrario, y al final Nicolas Winding Refn ha conseguido engancharme a través de sus imágenes y sus retorcidas y  constantes metáforas, dejando claro eso sí, que para nada es una película de género o sangrienta y es solo en su tramo final donde estos elementos toman más protagonismo sin llegar a ser nunca lo principal. También quiero decir que su ritmo no es que sea demasiado ágil y que junto a su duración puede hacerse algo larga si la veis con sueño (que fue mi caso) pero si entráis en ella no será algo que llegue a molestaros.


The Neon Demon es una mezcla de sueño y realidad que no recomiendo tomarse demasiado en serio, puesto que está contada desde un punto de vista abstracto, exagerado y a veces desagradable de lo que es meterse en un negocio tan frívolo, superficial y codicioso como es el mundo de las modelos y la fama. Como apunte personal, una vez terminada lo cierto es que me dejó bastante desorientado (sobre todo por su último tramo) pero una vez madurada le saque bastantes lecturas interesantes que me llevaron a darle la nota que le doy. Estoy seguro que con un segundo visionado sacare algunas más (o puede que no, igual en el siguiente me  retracto de todo lo que he dicho aquí), algo parecido a lo que me pasó con February, que sin parecerse en nada me dejaron sensaciones similares. De momento y quedando pendiente un segundo visionado para más adelante, me atrevo a recomendaros The Neon Demon, siempre sabiendo donde os estáis metiendo y sin crearse una expectativas irreales sobre ella.

Lo mejor: un acabado visual impecable, la manera abstracta y perversa de abordar los temas que aborda y un reparto femenino entregado de principio a fin, sobretodo Jena Malone.

Lo peor: el ritmo y su duración no ayudan demasiado a hacer ameno el viaje y a nivel de trama y guion no cuenta nada nuevo ni novedoso. Peca de pretenciosa varias veces aunque eso es algo que ya me imaginaba de antemano y que asumí al verla desde el primer plano.