6/4/13

WONDERFUL DAYS



COREA DEL SUR, 2003

TÍTULO ORIGINAL: Wonderful days
DIRECTOR: Kim Moon-saeng
PRODUCTOR: Kay Hwang, J.Ethan Park
GUIÓN: Kim Moon-saeng, Jay Lender
REPARTO: (voces) Andrew Ableson, Cathy Cavadini, Mark Lindsay
DURACIÓN: 86 minutos
WEB: 

VALORACIÓN: 5.75/10

UN FUTURO CON SABOR DE PRESENTE

En un futuro no muy lejano el mundo ha sido prácticamente destruido quedando solo un pequeño atisbo de civilización, la ciudad de Ecoban, que al no existir más recursos naturales se mantiene a flote usando como materia prima la contaminación que ella misma genera, pero existe un pequeño grupo que cree que otra alternativa es posible.

Wonderful Days me recordó por momentos a la magnífica Princesa Mononoke  a pesar de que no tengan mucho que ver la una con la otra, y no es porque ambas sean asiáticas, sino por el mensaje ecológico que pretenden transmitir, la diferencia está en que esta busca hacerlo a través de una historia bastante difícil. Yo no sé si es que estoy tonta o tuve un mal día cuando la vi pero por momentos me costaba seguir la trama, no digo el hilo conductor que ese se coge al vuelo, me refiero a todos los detalles que le adornan. Todo lo que viene siendo el origen de Ecoban y sobre todo su funcionamiento queda explicado de forma bastante confusa o por lo menos el hecho de que una ciudad que de por si genera contaminación se esté quedando sin ella como que no se acaba de entender muy bien o yo al menos no lo hice.


Aparte quedan los protagonistas a los que quieren hacer cercanos contado a modo de flash-backs su pasado para hacerlos más humanos cuando la verdad es que son todo lo contrario, son bastante fríos y es imposible ponerse en su situación, pues una vez terminas te queda la sensación de que únicamente eran títeres en medio de algo más grande que ellos que es el mensaje plasmado, con lo cual ellos poco importan siendo todo una contradicción en sí misma.

Como película enrevesada aún tiene cabida otra tercena lectura y es mostrar la lucha de clases, de cómo los ricos van a hacer lo posible para mantener su estilo de vida aunque para ello deban pasar por encima del resto de la población. Que todo esto está muy bien, pero si lo hubieran contado de una más sencilla, sin meter tatos rollos rarunos por medio, seguro que los espectadores lo íbamos a disfrutar más.


Por otro lado, aunque en principio es una película de animación de dos dimensiones (por cierto cuidada hasta el último detalle) también integran elementos en 3-D e incluso imágenes reales lo cual deja un resultado un tanto chocante pero a la vez original, ya que han sabido unirlos armónicamente con lo cual no hace demasiado daño a la vista como ocurre otras veces que se quiere mezclar agua y aceite.

No me queda mucho más que añadir, solo dos apuntes: el primero que la escena final es preciosa aunque no la acabe de comprender del todo, y el segundo que la BSO es una maravilla sobre todo el último tema, una joya.