ESTADOS UNIDOS, 2011
TÍTULO ORIGINAL: Sound of my Voice
DIRECTOR: Zal Batmanglij
PRODUCTOR: Brit Marling, Hans Ritter, Shelley Surpin
GUION: Zal Batmanglij, Brit Marling
REPARTO: Brit Marling, Christopher Denham, Nicole Vicius
DURACIÓN: 85 minutos
VALORACIÓN: 8/10
LA VOZ DE MAGGIE
Este verano tuve la posibilidad de visitar una secta,
mezclarme con sus miembros y visitar su sede central, y he de decir que es una experiencia
muy enriquecedora a la vez que surrealista. Se trata del caodaísmo, una “religión”
creada en los años 20 por un funcionario vietnamita que tuvo una revelación divina
y fundo esta doctrina que adora a todas las religiones y cuyos tres santos
principales son:
Victor Hugo,
Sun Yat Sen y el escritor vietnamita
Tran Trinh.
Actualmente se calcula que hay entre 7 y 8 millones de
adeptos a esta creencia repartidos por todo el mundo, teniendo su sede
principal en Thay Ninh, un pequeño pueblo cerca de la frontera con Camboya en
la que los caodístas tienen todo lo necesario para vivir (escuelas, hospitales,
viviendas…)
Es alucinante ver como miles de personas entregan su vida a
unas divinidades cuya existencia es imposible de demostrar en busca de la redención
de sus almas y sus pecados, aunque todo se podría reducir a algo mas sencillo,
el miedo a la muerte y a lo desconocido.
¿Pero que sucede si ese ser místico al que adorar es de
carne y hueso y lo tienes sentado delante de ti?
Peter y Lorna son una pareja de periodistas que
están haciendo un estudio de investigación en el cual quieren destapar un enigmático
culto religioso que sigue a una joven llamada Maggie, a la cual todos sus miembros cuidan y adoran con una
entrega total.
Ambos se han tenido que preparar a conciencia para conseguir
adentrarse en la secta hasta el punto en el que por fin van a conocer a su
misteriosa líder Maggie, una viajera
del futuro proveniente del año 2054 y que se encuentra recluida en un sótano
cuya ubicación es un secreto.
A partir de aquí acompañaremos a los reporteros en sus diez
primeros días dentro del culto religioso, veremos como su incredulidad comienza
a disminuir con el paso de los días y como su relación se deteriora a medida
que el mensaje de Maggie va calando
en ellos.
Y es que Maggie desprende
un aura especial, todas y cada una de sus lecciones están impartidas con un
tacto y una dulzura que hacen que caigas en sus brazos rendido deseando conocer
más de ese terrorífico futuro que no es espera en el que la tecnología se ha
visto derrocada para la crisis existencial de los humanos.
El desenlace de la película resulta precipitado y
sorpresivo, dejando varios cabos sueltos para que cada espectador los cierre a
su gusto. En una primera instancia puede
parecer que se le ha querido dar un final rápido a la película, ya que hasta
ese momento el desarrollo de la misma había sido mas bien pausado, pero
reflexionando sobre lo visto todo cobra sentido y solo hace que agrandar la
figura de Maggie.
Sound of my Voice
es una minimalista propuesta independiente que desprende estilo y personalidad
desde el primer minuto. Se trata del debut en un largometraje del director Zal Batmanglij, que también se ha
encargado del guion conjuntamente con Brit
Marling, la actriz que da vida a Maggie.
Brit Marling ya
nos dejo a todos con la boca abierta con Another
Earth, película que le sirvió para ganar el premio a la mejor actriz en la edición
del año 2011 del Festival de Sitges,
y de la que también se encargo del guion
y la producción. En Sound of my Voice
realiza una actuación sublime, consiguiendo cautivar al espectador haciéndole participe
de su juego y consiguiendo que nos planteemos cual es su verdadera procedencia.
El resto del reparto también esta muy acertado, destacando
sobre el resto Chritopher Denham y Nicole Vicius, que dan vida a Peter Aitken y Lorna Michaelson respectivamente.
Como hemos comentado anteriormente el desarrollo de la película
es pausado y esta dividido en diez segmentos, contándonos cada uno de ellos
como avanza la relación entre los protagonistas y su involucración con la
secta. Veremos diferentes lecciones que Maggie
da a sus seguidores de una forma totalmente creíble, y en las que destacan el
momento vomito y el momento The Cranberries.
Sound of my Voice
es una película que te atrapa por completo y que hace que durante 85 minutos
caigas rendido a las dotes persuasivas de Brit
Marling, siendo un miembro más de su secta.