La 59ª edición arrancará con Found Alive, el nuevo largometraje de Carlota Pereda, una cineasta que, después de Cerdita y La ermita (ambas presentadas en Sitges), continúa explorando el terror desde los personajes, el cuerpo y los conflictos emocionales. La película marcará, además, un hito en la historia del Festival: será la cuarta ocasión en que Sitges inaugure con una película dirigida por una mujer y la primera vez que lo haga con un largometraje de una directora española.
Protagonizada por Chloë Grace Moretz, una intérprete con una sólida relación con el género desde títulos como Let Me In o Carrie (remake de 2013), la película propone una aproximación íntima y física al miedo a través de una superviviente de un secuestro, que colabora en la investigación para salvar a la víctima de un asesino psicópata. Esta película también se incluye en la Secció Oficial Fantàstic a Competició.
Si existe una manera apropiada de cerrar Sitges es celebrando la capacidad del fantástico para mezclar géneros, tonos e imaginarios.
Wicker, de Alex Huston Fischer y Eleanor Wilson, pondrá el punto final a esta edición con una combinación de fantasía oscura, comedia y extrañeza protagonizada por Olivia Colman y Alexander Skarsgård. Colman interpreta a una pescadora solitaria y marginada que, cansada de convertirse en objeto de burla, encarga un marido construido en mimbre, al que da vida Skarsgård. A partir de esta insólita premisa, Wicker subvierte las convenciones del cuento y la fábula para hablar del deseo, la diferencia, el amor y las expectativas sociales.
La Sección Oficial Fantàstic a Competició vuelve a mostrar la extraordinaria amplitud del género contemporáneo: terror, ciencia ficción, fantasía, thriller y propuestas híbridas que utilizan lo imposible para interrogarnos sobre los grandes temores del presente.
La maternidad, los hijos y la identidad atraviesan varias de las películas seleccionadas. Salitre, de Norma Vila, aborda desde una perspectiva femenina la pérdida y el síndrome del nido vacío, mientras MUTTER: The Diary of a Mother, de Alphan Eşeli, presenta a una mujer que, después de dar a luz en circunstancias traumáticas a una criatura no humana, decide protegerla pese a su naturaleza.
En Kakeru (Sheep in the Box), Hirokazu Koreeda traslada uno de los grandes temas de su cine, la familia, al territorio de la ciencia ficción: en un futuro próximo, una pareja que ha perdido a su hijo recibe un robot humanoide idéntico al niño. Por otro lado, The Spiral, de Paolo Strippoli, sigue a una madre que llega inesperadamente a casa de su hija para revelarle un secreto familiar relacionado con un pacto con un misterioso desconocido.
La tecnología y la transformación del concepto de humanidad atraviesan también otros títulos. Océano Titánico, de Konstantina Kotzamani, nos lleva hasta una escuela japonesa en la que un grupo de adolescentes se prepara para convertirse en sirenas profesionales. Hot Spot, de Agnieszka Smoczyńska, imagina un futuro próximo gobernado por una inteligencia artificial consciente, donde un detective que investiga un asesinato descubre la existencia de un grupo rebelde capaz de desafiar el nuevo poder digital.
DreamQuil, de Alex Prager, sitúa su historia en un futuro en el que la inteligencia artificial se ha integrado en la vida cotidiana y la mala calidad del aire ha empujado a buena parte de la población hacia una existencia virtual. En ese contexto, una madre intenta reconectar con su marido y su hijo.
En El exterior, Víctor Moreno viaja hasta Marte para convertir un entrenamiento espacial en una experiencia en la que las fronteras entre el interior, el exterior y la propia percepción comienzan a desaparecer. Hablando de líneas que se desdibujan, Sanguine, de Marion Le Corroller, se sitúa en un hospital de urgencias, donde Margot, una joven interna, comienza a atender a pacientes de su edad con síntomas extraños mientras su propio cuerpo experimenta transformaciones cada vez más inquietantes.
Si hablamos de hermanos, llega River, de Joshua Giuliano, que sigue la historia de tres hermanos distanciados tras la muerte de su padre que, cuando se reúnen para esparcir sus cenizas, descubren que alguien los persigue desde el bosque. Por otro lado, The Incomer, de Louis Paxton, se adentra en el fantástico y traslada la acción a una remota isla escocesa, donde dos hermanos cazan aves y conviven con seres míticos hasta que la llegada de un funcionario encargado de reubicarlos altera sus vidas.
También rodeados por el mar, pero ahora desde las islas Feroe del siglo XIX, No Rest for the Wicked, de Kasper Kalle, presenta la historia de amor entre un pescador y un ballenero que desencadena fuerzas naturales que amenazan a toda la comunidad.
La fantasía también aparece vinculada a mundos de aventura y peligro. Desde la animación stop-motion, Travis Knight presenta Wildwood, una aventura fantástica ambientada en un bosque secreto y peligroso. También a través de la animación, Kohei Kadowaki sigue en We Are Aliens la historia de dos amigos que están extremadamente unidos hasta que un pequeño incidente rompe su relación.
Acercándonos más al mundo de la acción, Adam Wingard presenta Aniquilación, la historia de una madre que utiliza sus habilidades para proteger a los suyos de una amenaza que escapó de una base militar secreta. La Sección Oficial viajará hasta el desierto con Blades of the Guardians: Wind Rises in the Desert, de Woo-ping Yuen, una aventura de artes marciales donde un conocido cazarrecompensas acepta proteger a un hombre sin saber que se trata del fugitivo más buscado del imperio.
Ambientada en el mundo de Hollywood durante los años 30, Los Vampires, de Craig Mitchell, narra la historia de un actor que debe rodar en español una célebre película de vampiros siempre en el turno de noche, pero unos asesinatos cerca del plató desdibujan la línea entre la interpretación y la realidad.
Rindiendo un homenaje sangriento a los clásicos filmes de terror en Technicolor, The Face of Horror, de Anna Biller, relata la historia de una mujer de la Inglaterra medieval que, después de morir, regresa como un fantasma para vengarse de su marido. Desde Inglaterra hasta Francia, Full Phil, de Quentin Dupieux, lleva a París a un rico magnate estadounidense que intenta reconectar con su hija, pero el viaje se complica por la cocina francesa, una película de terror de los años cincuenta y un empleado de hotel demasiado persistente.
La programación de la Sección Oficial se completa con un conjunto de propuestas que juegan todavía más directamente con el desconcierto y las fronteras del género.
Company, de Casey Affleck, se convierte en un relato conmovedor sobre el duelo, la venganza, el perdón y los actos silenciosos de compasión a través de una serie de historias tétricas entrelazadas a lo largo de varias generaciones. Buddy, de Casper Kelly, convierte el universo aparentemente inocente de un programa infantil de los años noventa en una pesadilla protagonizada por Buddy, un unicornio naranja que esconde una faceta mucho más siniestra.
Hablando de criaturas fantásticas, Frost, de Pavle Vučković, se presenta como un thriller inspirado en la mitología balcánica en el que un dragón que adopta forma humana visita a una joven cada noche. Y, finalmente, The Ones Who Grieve, de Quarxx, nos traslada a una granja aislada donde vive una joven atrapada bajo la autoridad de su padre, un hombre profundamente religioso, hasta que una misteriosa enfermedad asola la región y la fe empieza a confundirse con la locura.
Noves Visions continúa siendo el espacio reservado a las propuestas más singulares, experimentales y transgresoras, a cineastas dispuestos a cuestionar los códigos tradicionales del género y explorar nuevas formas de representar lo fantástico.
La sección se abrirá con La muerte de Drácula, de Burnin’ Percebes, una apropiación contemporánea y desacomplejada del mito creado por Bram Stoker que plantea la muerte de Drácula como metáfora del final de una era: para construir nuevos mitos quizá primero sea necesario acabar con los antiguos.
Como pieza central llegará I Love Boosters, de Boots Riley, una delirante sátira sobre el capitalismo y la industria de la moda en torno a un grupo de ladrones que decide enfrentarse a una poderosa magnate que se ha apropiado de sus diseños.
A Prayer for the Dying, de Dara Van Dusen, sitúa a un alguacil ante el dilema de salvar a su familia o a la comunidad que le dio una segunda oportunidad; mientras The Arrow at Rest at Every Instant of its Flight, de Theodore Schaefer, entrelaza con humor y vocación reflexiva tres historias aparentemente inconexas.
En Ciudad de muertos, de J.M. Cravioto, un fotógrafo obsesionado con retratar cadáveres y fascinado por el cine detectivesco acaba involucrado en una investigación después de encontrar un cuerpo dentro de un baúl.
La fotografía reaparece en Corpus, de Corrin Evans, protagonizada por un fotógrafo de la vida nocturna y traficante de drogas que durante una noche de fiesta queda atrapado en un universo de terror y seducción.
Desde Ucrania, Natalka Vorozhbyt lleva Demons hasta el folklore de la región de Poltava, donde una historia de amor y traición se desarrolla en un territorio habitado por brujas y muertos capaces de comunicarse con los vivos.
Desde Argentina llega Familia teme enfrentar una nueva noche de terror, de Cristian Ponce, premiada en Ventana Sur Fantastic! Screenings, en la que una familia se enfrenta a la materialización de sus temores durante una noche en la que realidad y simulación dejan de ser fácilmente distinguibles.
Jenna Cato Bass lleva Future Tense hasta Sudáfrica para abordar el cambio climático, la culpa humana y la identidad del país desde las herramientas del género.
Girl in the Night, del croata Luka Marčetić, apuesta por la comedia negra con la improbable pareja formada por un cleptómano y una niña convencida de ser una superheroína con poderes. Y John Adams y Toby Poser vuelven a adentrarse en el terror independiente con The Glorious Dead, un escenario apocalíptico en el que las personas desaparecen, extrañas criaturas recorren los bosques, la sangre brota de los grifos y los muertos vuelven a caminar.
La animación tendrá también su espacio con Gregor, de Manu Gómez, un thriller alucinatorio que comienza con el descubrimiento de un fragmento de cráneo humano.
El belga Karim Ouelhaj, ganador del Méliès d’Or en 2016, regresa con Heat of Madness, la historia de un hombre que se prepara para cometer un último atraco antes de convertirse en padre y termina siendo traicionado por sus compañeros.
Hen, de Nico Scheepers, recupera otro de los grandes motivos de esta edición: una pareja encuentra a un niño dentro de un cofre, decide acogerlo y descubre que padece una extraña e inexplicable enfermedad. En Interior, de Pascal Schuh, un joven se introduce clandestinamente en las casas oculto dentro de un sofá para registrar las vidas de sus habitantes y entregar las grabaciones a un neurocirujano obsesionado con comprender las emociones humanas.
Adrián y Ramiro García Bogliano conectan directamente con el leitmotiv de Sitges 2026 en La mancha, donde un grupo de adolescentes queda atrapado en una maldición dentro de un parque de atracciones que los conecta con otra realidad.
El folk horror llega desde el Chipre de 1882 con Motherwitch, de Minos Papas. Una madre intenta devolver la vida a sus hijos y termina liberando criaturas míticas sobre su pueblo: duelo, culpa y rabia materna como puerta de entrada a una maldición ancestral.
El inconformista Adam C. Briggs presenta Phillip Philadelphia, una pesadilla ambientada en la Gold Coast donde un guionista desencantado ve cómo los fantasmas del amor y la gloria pasada irrumpen en su presente.
Sender, de Russell Goldman, se adentra en el thriller psicológico siguiendo a una joven que comienza a recibir inquietantes paquetes y decide descubrir la identidad de su misterioso remitente.
Desde Polonia, Agata Trzebuchowska presenta SICK, relato de crecimiento y horror protagonizado por un adolescente que llega a casa de su abuela enferma para cuidarla y descubre un entorno progresivamente más extraño. La relación con su hermana y su abuela convierte el film en una reflexión sobre la pérdida de la inocencia y la irrupción de lo monstruoso en la vida cotidiana.
La ciencia ficción tendrá una presencia destacada con Anima, de Brian Tetsuro Ivie, donde una joven y un anciano emprenden un viaje por carretera que interroga la conexión humana frente a las promesas de la tecnología.
También estará Zi, de Kogonada, una historia sobre memoria, identidad y futuro protagonizada por una joven de Hong Kong que comienza a recibir visiones de su propia vida futura.
Sam Scott lleva la música hasta el terreno del horror con Turn It Up!, protagonizada por una banda que roba una melodía maldita capaz de abrir un portal hacia otra dimensión.
Quentin Dupieux vuelve a jugar con nuestra percepción de lo absurdo en Le Vertige, construida sobre una premisa tan sencilla como perturbadora: toda la humanidad vive dentro de una simulación. Y Yellow Cake, de Tiago Melo, adopta un registro apocalíptico cuando un grupo de científicos que intenta erradicar en Brasil un mosquito transmisor del dengue provoca una situación que amenaza con desembocar en una catástrofe.
Noves Visions incorporará además dos Sesiones Especiales Discovery: have you seen me?, de Ryan McDuffie, terror surrealista sobre el aislamiento y la soledad durante el confinamiento, y Sour Minnows, de Harrison Atkins, donde dos amigos contemplan una escena insólita en las calles de Los Ángeles y descubren cómo la realidad empieza a descomponerse a su alrededor.
Òrbita vuelve a mirar hacia aquellos territorios que dialogan con el universo de Sitges sin necesidad de pertenecer estrictamente al fantástico: thriller, crimen, acción, suspense y aventura.
Arrested Memory, del japonés Sabu, convierte la pérdida de memoria en el motor de un thriller protagonizado por un detective con Alzheimer que debe resolver un caso mientras su propia capacidad para hacerlo es cuestionada constantemente.
En Karma, Guillaume Canet combina misterio y thriller psicológico siguiendo a Jeanne, una mujer que intenta reconstruir su vida junto a Daniel hasta que la desaparición de su ahijado de seis años la convierte en la principal sospechosa.
El cine español estará representado, entre otros títulos, por Dante, de Hugo Ruiz, protagonizada por un paramédico que trabaja de noche en una ambulancia y cuya vida comienza a correr peligro después de atender una llamada de emergencia. Ahora volando hasta Los Ángeles, narrada en forma de falso documental de crónica negra, Chapter 51, de Tyler Shields, convierte un rodaje cinematográfico de Hollywood en el escenario de una serie de asesinatos.
En Gummy, de Javi Prada, un asesino en serie sale una noche en busca de una nueva víctima y termina encontrándose con su peor pesadilla.
El cine asiático vuelve a demostrar su extraordinaria vitalidad. Cold War 1994, de Longman Leung, funciona como precuela de Cold War y Cold War 2, recuperando el universo de la popular saga policíaca de Hong Kong.
Kiyoshi Kurosawa, uno de los grandes maestros japoneses contemporáneos y una figura esencial para el público de Sitges, presenta El samurái y el prisionero, donde el thriller se cruza con el cine de samuráis cuando el protagonista se ve obligado a establecer una incómoda alianza con un estratega tan brillante como peligroso para salvar su castillo.
En Tokyo Burst: The Roundup, de Eiji Uchida, dos detectives deben colaborar en la investigación de un caso relacionado con la yakuza. Siguiendo con el imaginario policial japonés, Bad Lieutenant: Tokyo, de Takashi Miike, traslada a la ciudad de Tokio el universo del célebre antihéroe policial para adentrarse en una historia de crimen y corrupción protagonizada por un detective cuya manera de hacer justicia se sitúa constantemente al límite de la ley.
El Japón contemporáneo sirve también como escenario de Vintage Violence, de Eugene Kotlyarenko, comedia de acción en la que un joven encuentra unos vaqueros vintage y termina perseguido por la yakuza después de intentar vendérselos a uno de sus seguidores. Sicko, de Aitore Zholdaskali, opta por la sátira para lanzar una mirada cruda sobre las indignidades del capitalismo.
Kill Me, de Peter Warren, comienza cuando un joven despierta después de lo que parece haber sido un intento de suicidio, aunque él está convencido de que esa no era su intención. ¿Intentó alguien matarlo o lo persigue el espectro de la depresión?
Barthélémy Grossmann reúne a Al Pacino y Kiefer Sutherland en Father Joe, thriller criminal protagonizado por un hombre de fe que emprende una violenta guerra contra el submundo de Manhattan. Ikatan Darah, de Sidharta Tata, mezcla artes marciales y videojuegos siguiendo a una exatleta que debe enfrentarse a una red de prestamistas para salvar a su hermano pequeño de las deudas contraídas a través de un juego online.
En Summer War, Alicia Scherson nos traslada al Chile de Pinochet para seguir a un campeón estadounidense de juegos de guerra de tablero, especializado en el Tercer Reich, que comienza a confundir peligrosamente el juego y la realidad.
Finalmente, Too Many Beasts, de Sarah Arnold, desplaza la violencia hasta el campo francés, donde agricultores y cazadores entran en guerra a causa de los jabalíes que devastan los cultivos.
Sitges Collection reúne una selección de títulos que amplían el universo del festival a través de diferentes formas de entender el fantástico, combinando terror, ciencia ficción, aventura, acción, humor y propuestas que exploran los límites del género.
Desde Tailandia llega Inherit, de Banjong Pisanthanakun, que vuelve a demostrar la extraordinaria capacidad del cine de terror asiático para convertir los vínculos familiares y las creencias populares en materia fantástica. La película presenta a una abuela poseída por el espíritu de un ciempiés, una premisa que lleva el horror corporal y lo sobrenatural hasta el núcleo mismo de la familia.
Hablando de familia, The Cycle, de Jordan Downey, narra la historia de una hija comienza a desentrañar el oscuro pasado de su padre después de que su cuerpo, desaparecido durante 36 años, aparezca en la escena de un crimen.
¿Qué pasaría si el tiempo retrocediera? Javier Ruiz Caldera llega con 5 minutos más, una comedia fantástica escrita por Berto Romero, en su debut como guionista de cine, protagonizada por un matrimonio en crisis que decide pasar un fin de semana en una casa aislada en el campo. Allí el encargado de la agencia les entrega las llaves, pero antes de que se vaya, ocurre algo extraordinario: el tiempo retrocede cinco minutos.
En una línea más oscura, Family Movie convierte a una familia de cineastas en protagonista de una película de terror real cuando aparece un cadáver en el plató de su producción, obligándoles a encubrir el asesinato para poder continuar rodando.
En la sección de Sitges Collection el fantástico también se abre paso a través de las criaturas mitológicas. Boiúna: La leyenda del Amazonas, de Mike P. Nelson, se adentra en el imaginario amazónico a través de una enorme serpiente que decide quién vive y quién muere en la selva. Hablando de enormes criaturas, Whalefall, de Brian Duffield, sigue a un joven que se sumerge frente a la costa de California en busca de los restos de su padre fallecido y acaba siendo tragado por un enorme cachalote. Atrapado en su interior y con poco oxígeno, deberá encontrar la manera de sobrevivir.
Saltando a la trama policíaca, The Mage, de Danny Pang y Oxide Pang, una recolectora de desechos descubre un cadáver colgado que desentierra un oscuro secreto de su pasado, mientras una policía investiga una serie de asesinatos ocultos tras fuerzas sobrenaturales.
Viajando hacia la ciencia ficción, Na Hong-jin narra en Hope la historia de un pueblo aislado que se tiene que enfrentar a una criatura que acecha desde las montañas. Kevin Kölsch y Dennis Widmyer exploran en The Swallow los límites del género desde una propuesta marcada por lo siniestro y lo sobrenatural a través de la historia de cinco jóvenes abandonados en un bosque mortal.
En una línea más fantástica, The House on the Moon, de Nelson Yeo, se incorpora a la selección con una historia de amor, exilio y sacrificio que transcurre en la cara oculta de la Luna.
Red Snow de Ilja Rautsi convierte la Navidad en un cuento sangriento cuando una adolescente se enfrenta a un Santa Claus vampiro. Hablando de criaturas con colmillos, en HALF de Samjad, dos vampiros mestizos emprenden una cacería violenta, protagonizando persecuciones a toda velocidad mientras llevan a cabo un plan de venganza arraigado en la mitología vampírica.
De la Navidad a Halloween, La Oveja Shaun: Misión Calabaza, de Steve Cox y Matthew Walker, lleva el humor y la animación al universo de Sitges a través de una nueva aventura de la conocida oveja y su rebaño en una aventura para salvar la granja y el huerto de calabazas en la noche más “terrorífica” y divertida del año.
El slasher y la tradición del cine de terror encuentran una nueva vuelta de tuerca en Teenage Sex and Death at Camp Miasma, de Jane Schoenbrun, que recupera el imaginario de una franquicia de terror ficticia ambientada en un campamento de verano y sigue a una cineasta encargada de dirigir su reboot.
Pasando al terreno de la acción, Rogue Trooper, de Duncan Jones, lleva a la animación el icónico cómic británico de 2000 AD para seguir a un supersoldado genéticamente modificado, único superviviente de una fuerza de invasión, que emprende la búsqueda del traidor responsable de la muerte de sus compañeros, cuyas personalidades sobreviven almacenadas en su arma, su casco y su mochila.
En Sacrifice, de Romain Gavras, una gala benéfica se convierte en un caos cuando un grupo radical irrumpe en busca de un artefacto místico ligado a una antigua profecía.
Por último, en Crawlers, de Ángel Hernández Gómez, una misteriosa muerte destapa una amenaza mortal cuando una nueva especie de arañas venenosas invade un complejo residencial. Atrapados en cuarentena, sus habitantes deberán luchar por sobrevivir mientras el terror se extiende por el edificio.

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