15/10/13

EL ÚLTIMO BLOG A LA IZQUIERDA... DE SITGES - DÍA 4




ESTADOS UNIDOS, 2013
TÍTULO ORIGINAL: Machete Kills
DIRECTOR: Robert Rodríguez
PRODUCTOR: Robert Rodríguez, Alexander Rodnyasky, Aaron Kaufman
GUIÓN: Kyle Ward
REPARTO: Danny Trejo, Jessica Alba, Michelle Rodríguez
DURACIÓN: 107 minutos

VALORACIÓN: 5.5/10

LOS CUCHILLOS EMPIEZAN A DESAFILARSE...




Comenzamos la semana con la segunda entrega del grindhouse que nació de un falso tráiler y que su creador Robert Rodríguez está dispuesto a exprimir hasta la última gota, estamos hablando de Machete, o mejor dicho de Machete Kills.

Cuando te acomodas en las butacas del auditori para ver esta película ya sabes lo que te espera: grindhouse, serie B, un film autoparodico que no se toma nada en serio...y como muestra de ello solo hay que mirar su reparto: Danny Trejo, Michelle Rodriguez, Antonio Banderas, Cuba Gooding Jr, Amber Heard, Jessica Alba, Mel Gibson, Sofia Vergara, Tom Savini, Lady Gaga, Alexa Vega y para rematarlo Carlos Estevez (Charlie Sheen) que da vida ni más ni menos que al presidente de los Estados Unidos… más cameos de amiguitos no podía haber metido el señor Rodríguez.

El problema es que Machete Kills solo ofrece lo que esperas a medias, y es que tras un inicio prometedor la película se va diluyendo poco a poco hasta convertirse en una broma sin gracia que acaba aburriendo al espectador por su excesivo metraje y el desvarío de su último tercio.

Eso si no echareis de menos la acción continua en un desfile de armas blancas a cuál de ellas más estrambótica y acompañada en todo momento por las lapidarias frases de nuestro mexicano favorito Danny Trejo. Eso sí sin la frescura de su predecesora.

Por ultimo parece confirmarse un rumor que se estaba escuchando desde que vio la luz la primera entrega, y es que habrá una tercera parte en la cual la acción se desarrollara en el espacio y que recibirá el nombre de Machete Kills Again in the Space.




ESTADOS UNIDOS, 2013
TÍTULO ORIGINAL: We Are What We Are
DIRECTOR: Jim Mickle
PRODUCTOR: Andrew D. Corkin, Jack Turner, Linda Moran
GUIÓN: Nick Damici, Jim Mickle
REPARTO: Bill Sage, Ambyr Childers, Julia Garner
DURACIÓN: 106 minutos

VALORACIÓN: 5/10

REMAKE TOTALMENTE INNECESARIO




En el año 2010 el director Jim Mickle presentaba en Sitges su película Stake Land, ese mismo año desde México llegaba al festival una perturbadora película llamada Somos lo que Hay que nos ofrecía una sórdida visión sobre el canibalismo. Este 2013 el director estadounidense vuelve a Sitges con un remake de la película mexicana que no consigue llegar al nivel que ofreció la original.

Y es que We Are What We Are es un quiero y no puedo, intenta implantar el mismo ritmo pausado que hizo triunfar a su predecesora pero su atmosfera no consigue el malrollismo de aquella y su final rompe con todo lo que ha ido construyendo la película durante su desarrollo.

El prototipo de familia esta bien creado, pero las actuaciones poco creíbles de los actores lo echan a perder, en especial ese inmutable niño que no es capaz de cambiar el rostro ni cuando presencia un asesinato a un metro de él.

Es posible que si valorara el film sin hacer comparaciones con la original mi percepción sería diferente, pero es inevitable y más en una película que apenas tiene tres años, otro remake innecesario y prescindible.



HOLANDA, BÉLGICA, DINAMARCA, 2013
TÍTULO ORIGINAL: Borgman
DIRECTOR: Alex van Warmerdam
PRODUCTOR: Marc van Warmerdam
GUIÓN: Alex van Warmerdam
REPARTO: Jan Bijvoet, Hadewych Minis, Jeroen Perceval
DURACIÓN: 113 minutos

VALORACIÓN: 8.25/10

SILENCIOSA HOME INVASION




Tras unos preámbulos en los que se entregó el premio Máquina del temps al director holandés Alex Van Warmerdam nos disponemos a ver su última obra Borgman, un film del que sabíamos más bien poco y que se ha convertido en una de nuestras preferidas hasta el momento.

Borgman es un enigmático personaje que vive bajo tierra. Un día consigue que una mujer le abra las puertas de su casa para poder darse un baño, a partir de ese momento ira haciéndose con el control de esa casa y de sus miembros poco a poco pero sin pausa.

Nos encontramos con un film de home invasión atípico y surrealista, veremos como Borgman se hace con el control de una familia asentada con la ayuda del resto de miembros de su manada a los que ira introduciendo paulatinamente en el hogar.

La ambigüedad con la que se desarrolla la película se mantiene hasta su final, en el que nada queda claro, no se cuenta nada y cada espectador tiene que hacerse sus propias cábalas sobre lo que acaba de ver, pero eso es lo de menos ya que el film consigue (o al menos en mi lo ha conseguido) cautivarte durante todo su metraje.
 



ESTADOS UNIDOS, 2013
TÍTULO ORIGINAL: The Call
DIRECTOR: Brad Anderson
PRODUCTOR: Robert Stein, Jeffrey Graup, Bradley Gallo
GUIÓN: Richard D'Ovidio
REPARTO: Halle Berry, Abigail Breslin, Michael Eklund
DURACIÓN: 95 minutos

VALORACIÓN: 4.75/10

LA TVMOVIE DE BRAD ANDERSON




Hubo un momento en el que el nombre del director Brad Anderson sonaba con fuerza dentro del cine de género, y es que sus films Session 9 y El Maquinista irrumpieron con mucha fuerza y dejaron un agradable sabor de boca en todos los amantes del cine de terror. Luego llego la floja Transsiberian y en el 2010 la infumable Vanishing on 7th Street que desinflaron un poco el boom que se había creado a su alrededor.
 
Tres dedicarse estos últimos años a rodar diversos episodios de series de televisión vuelve a la gran pantalla con  The Call, un film interpretado por Halle Berry y que no deja de ser un episodio vulgar de cualquier serie policiaca que emiten actualmente en televisión.

Y es que The Call es flojita flojita, Jordan (Halle Berry) es una telefonista de la línea de emergencias que durante una llamada comete un error que le cuesta la vida a su interlocutora. Unos meses más tarde se encuentra en una situación similar y centrara todos sus esfuerzos en salvar la vida de una joven que ha sido secuestrada.

Es cierto que el desarrollo de la película es bastante ágil y tenemos acción continua, pero todo ello de una manera muy simple y con un guion típico de telefilm de sobremesa, salvo en su final que pretende ser impactante y acaba siendo un chiste sin gracia.