ESTADOS UNIDOS, 2026
IMDB: https://www.imdb.com/es-es/title/tt35538033/90490/
VALORACIÓN: 7/10
DIVERTIDISIMO SURVIVIAL
Vamos a empezar dejando las cartas sobre la mesa, nuestra relación con Resident Evil es la misma que tendría un recién llegado a Raccoon City. No hemos jugado a los videojuegos ni habíamos entrado anteriormente en la saga cinematográfica. Llegamos, por tanto, sin lore previo, sin personajes conocidos y sin expectativas sobre lo que debería o no debería ser una adaptación. Nuestra opinión se basa exclusivamente en la película y, desde esa perspectiva, el resultado nos ha parecido más que satisfactorio.
Después de Barbarian y Weapons, que Zach Cregger sea su director era motivo suficiente para acercarnos a ella. Porque, al menos para nosotros, su filmografía hasta el momento es redonda. El director estadunidense tiene una capacidad especial para jugar con el espectador, introducir humor cuando menos te lo esperas, construir situaciones incómodas y, sobre todo, conseguir que nunca tengas demasiado claro por dónde va a salir la película, y con Resident Evil vuelve a hacerlo.
Y lo hace metiéndonos directamente en una especie de survival horror en primera persona. La película tiene una estructura que nos ha resultado tremendamente disfrutable. Vamos avanzando junto al protagonista, descubriendo el escenario prácticamente al mismo tiempo que él y aumentando poco a poco nuestras posibilidades de supervivencia.
Encontramos armas.
Encontramos munición.
Encontramos llaves.
Abrimos puertas.
Descubrimos nuevos lugares.
Nos enfrentamos a enemigos cada vez más jodidos.
Y cuando creemos que ya hemos visto suficiente, aparece una nueva criatura con ganas de convertirnos en picadillo. Es como si estuviéramos viendo una partida de videojuego delante de nosotros, con la diferencia de que aquí somos nosotros quienes estamos sentados con el mando imaginario entre las manos.Y esa progresión es una de las cosas que más hemos disfrutado.
Porque la película entiende perfectamente el placer de avanzar, conseguir recursos y descubrir qué hay detrás de la siguiente puerta. Cada nueva arma, cada objeto y cada encuentro parecen formar parte de esa lógica de videojuego en la que empiezas prácticamente con las manos vacías y poco a poco vas aumentando tus posibilidades de supervivencia.
También ayuda muchísimo que Cregger no se tome todo demasiado en serio. Hay terror, tensión y monstruos, pero también muchísimo humor. Un humor que aparece constantemente sin cargarse la atmósfera y que consigue que la película tenga una personalidad propia. Es una montaña rusa que no te deja relajarte prácticamente en ningún momento.
De hecho, los minutos previos a la llegada a Raccoon City nos parecen especialmente inspirados. Ahí Cregger consigue combinar ritmo, terror, humor y tensión con una facilidad que nos ha dejado con ganas de ver qué cojones iba a ocurrir a continuación.
Pero si hay un elemento que nos ha conquistado especialmente es su protagonista. Porque aquí no tenemos al típico héroe de acción que entra en una habitación repartiendo mamporros como si llevara toda la vida preparándose para el apocalipsis. Todo lo contrario , tenemos a un auténtico perdedor. Un tipo que no parece especialmente preparado para sobrevivir a lo que se le viene encima, que no tiene grandes habilidades de lucha y que, en muchas ocasiones, parece estar completamente superado por las circunstancias. Y precisamente por eso funciona tan bien.
Su evolución es uno de los grandes motores de la película. Lo vemos enfrentarse a situaciones que, sobre el papel, deberían estar completamente fuera de sus posibilidades y, poco a poco, va encontrando la manera de seguir adelante. No porque de repente se convierta en una máquina de matar, sino porque se empeña en conseguir su propósito. Y ahí es donde el personaje acaba ganándose nuestro cariño. Es fácil empatizar con alguien que parece estar siempre a un paso de recibir una hostia definitiva y que, aun así, sigue avanzando.
Otra de las virtudes de Resident Evil es precisamente esa capacidad para convertir su estructura de videojuego en una experiencia cinematográfica tremendamente entretenida. No se limita a poner monstruos y disparos delante de la cámara, sino que consigue transmitir esa sensación de progresión constante, cada nueva zona supone un reto mayor y cada enfrentamiento parece prepararnos para algo todavía más jodido.
¿Es fiel al videojuego? Ni puta idea.
¿Los fans de toda la vida estarán satisfechos con las decisiones de Cregger? Tampoco somos nosotros quienes podemos responder a eso.
Pero como película de terror, acción, humor y diversión, Resident Evil funciona de maravilla.
Y ahora sí, queridos jugadores, podéis venir a explicarnos todo lo que no hemos entendido.
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